Hace tiempo quería escribir este artículo, sin embargo, como la situación se calmó en su momento, decidí dejarlo a un lado.

Pero hoy el mismo tema retorna (tres peldaños más arriba en la escalera caliente) gracias al ansia megalómana -megalómana como lo podría ser un payaso en una competencia circense para ver quién logra las morisquetas más grandes- del señor Chávez, que asoma su erecta nariz en asuntos que no le competen, en una burda y obvia carrera por fastidiar y hacer peso contra una figura que le es antipática y que seguramente no tardará en volver a atacar: Uribe.

Allá él… pero el resto del mundo debería pensar las cosas con más profundidad y dilucidar lo siguiente: Chávez jamás, así posea únicamente una gota de cordura en ese vertedero de heces fecales con verruga por timbre que llama cabeza, comenzaría una escalada bélica contra su vecino. Y aunque fuera lo suficientemente estúpido para hacerlo, los generales preferirían fusilarlo antes que dejarle abrir tales puertas, (justificando el magnicidio con algo que vaya entre las líneas de “salvaguardar los lazos históricos con la hermana república“), siendo que la razón real será que Colombia, sin más, haría pedazos a Venezuela en una guerra.

Con asuntos como este, es cuando te das cuenta de lo poderosa que es la maquinaria propagandista del socialismo marxista: muchos temen una aventura bélica de Chávez únicamente por su procedencia militar y, sobre todo, por ese tan mentado armamento ruso que compró hace tiempo, ¿no es así?

Lo primero que se tendrían que preguntar es: ¿por qué saben que Venezuela, (un país que a muchos lectores les es ajeno), compró armamentos, en primer lugar?

La respuesta es sencilla: porque Chávez lo cacareó a los cuatro vientos, lo anunció con trompetas en transmisión general para Venezuela y el mundo, y puso a los soldados a desfilar con las armas encima, como un espectáculo Miss Universo versión bananera.

A veces la gente es ingenua, y no considera lo obvio: que los demás países también se arman, pero sin hacer show. De hecho, el protocolo ese, no dar la exclusiva a lo grande, como lo hacía la Unión Soviética durante esos años en que trataba de hacerle creer al mundo que era una superpotencia exitosa.

Una nueva generación de la misma gente ingenua que por cierto no sabe que Colombia gasta anualmente más presupuesto que Venezuela en la rama militar.

Ahí es cuando un chavista ignorante e inculto (porque no hay de otro tipo, salvo el parásito oportunista –también conocido como comunista moderno-) haría “aaaahhhh” como cuando le revelan la respuesta de un acertijo, y eso por no contar con que, además, su vecino tiene apoyo logístico y material bélico estadounidense (país que arma a los colombianos), lejos de las secadores de pelo de la Guerra Fría que venden los rusos a los países del tercer mundo y que consumen treinta litros de combustible por cuarto de hora.

Es difícil no burlarse de la estupidez sudamericana y de los chorros de bananerismo y bajeza que derrocha el presidente promedio de la región cuando intenta que el resto del mundo lo tome en serio. Es difícil que no nos llamen “sudacas agrandados” cuando sale un Rafael Correa amenazando con “tomar mayores acciones militares” si la OEA (Organización de Estados Americanos) no adoptaba medidas más severas contra Colombia, siendo que si a cada niño del Bronx le diéramos un tirachinas, ellos solitos podrían derrotar a las fuerzas armadas del Ecuador (nombre que no merece ser puesto en mayúsculas). Es más: no sólo ganarían, sino que tomarían al país entero… su bandera pasaría a ser una fotografía en sepia de Tupac y Eminem.

Y al final, el showcito terminó, pudiendo haberse acortado bastante; Ecuador cree que se ha hecho respetar, pero no jugó más que el morboso papel de una novia irritada, que después de mucho hacerse rogar, más allá de los discursitos, bravuconerías y amenazas (esta última le quedaron enormes) que su presidente escupió, decidió dar el asunto por terminado, cuando satisfizo su cuota de propaganda y drama. ¿Dónde quedaron entonces las acciones y los ladridos guerreristas? ¿Las amenazas a la OEA? ¿Los derroches, excesos, insultos y volteadera de ojitos con los que él y otros presidentes de sudamerica desfilan su bajo nivel, para luego, insólitamente, dar un giro de trama tipo 1982 y decir “damos el asunto por terminado”?

En el mismo lugar por el que los líderes de Europa y Estados Unidos se pasa la dignidad de los pueblos latinos: el arco del triunfo, no porque tengan ínfulas de superioridad, sino porque con gente como Correa, Chávez y Ortega, no les queda más remedio que ver al continente así:

Y para las personas con dificultad de comprensión lectora (los que me mandarán correos escritos con las nalgas) afirmando –como si fuera una acusación– que Colombia está auspiciada por los gringos, yo les contesto que ya lo sé, y que desde que el orto no tiene nada que ver con eso de las pestañas, afirmo que ese no es el caso ni el tema que nos atañe. Cierra el grifo de tu antiamericanismo para que el agua no bloquee tu limitada capacidad de razonar y/o manejar tu iPhone Plus made in San Francisco, mono sin criterio.

Y sí, también sé que Colombia cometió un abuso. Que su forma de lidiar con el problema no fue la ideal, por más que hubiera sido demasiado difícil, desde su punto de vista, haber “pelado el chance” de matar a Raúl Reyes.

También sé que en el mundo hay reglas, y que estas deben honrarse, especialmente con los países fronterizos, porque tropezar en esas lides es como cagar donde se come.

El hecho definitivo, del que todos debieran estar al tanto, aún a pesar de las boconerías y las amenazas de los líderes ecuatoriano y venezolano -este último suele hacerlo cuando no tiene en frente a la persona que insulta- es que, ni siquiera la mismísima Chile, que tiene el ejército más fuerte de todos los países latino y centroamericanos, querría entrar en guerra con Colombia.

De hecho, Brasil, que junto al anterior mencionado forman las dos potencias militares de la región, preferiría pelear primero contra Perú, Argentina, Venezuela o hasta incluso dos países juntos antes que meterse con los colombianos.

Véamoslo con más detalle:

+
La Casa de Nariño destina una inversión extraordinaria al ala militar
+
Han estado en guerra toda la vida no sólo con las FARC, sino el ELN. Por tanto, tienen experiencia. De ahí viene la apreciación de que el ENC (Ejército Nacional de la República de Colombia) es el más entrenado del continente
+
El soldado colombiano tiene algo que el venezolano no: es patriota
+
El soldado venezolano puede ser un tarado, imberbe, bruto, patán, abusador, ladrón y, ultimadamente, cobarde. Cosa que, desde luego, juega a favor de cualquier otra armada a la que se enfrente
+
Poseen algo que los soldados venezolanos tampoco tienen: sangre fría
+
Están apoyados por los gringos (la cereza sobre la torta)

El día que Estados Unidos invada Venezuela, cuando Chávez por una cumpla lo que dice y por sobre todo se ponga en concordancia con su discurso, su moral y su ética y corte el valioso suministro de petróleo a quien considera asesinos, imperialistas, genocidas e invasores, el primero que va a desertar cuando vea a los marines desembarcando en el puerto de Vargas, será el soldado venezolano.

Es por eso que para uno, que conoce como se mueve el maní en Venezuela, da risa y pena ajena escuchar a Hugo Chávez.

Ellos jamás morirían por él; pero no porque sean antichavista, ni porque crean o no en la revolución o el socialismo, sino porque el militar venezolano, en primer lugar, no moriría por Venezuela.

El día que ocurra una hipotética invasión, ésta ni siquiera cuajará, porque primero los coroneles criollos venderían a Chávez a los gringos antes de ayudar a ocultarlo, como inevitablemente pasaría cuando diezmen la primera resistencia militar como si de quitarle la virginidad a una mujer se tratara.

O posiblemente lo secuestren para entregarlo así sin más. Yo conozco lo mío, y tan patético como suena, sé que eso terminaría así.

A nadie que sea de Venezuela lo toma por sorpresa, pues de esa gente es la que está rodeada el goriloro, de los “sin-escrúpulo“, de los que no actúan como militares sino como simios armados y borrachos que trabajan a sueldo. Así que el día que el dinero del petróleo se acabe, la revolución bolivariana, con su Alba, su banco de las Américas, su Revolución Bonita y todas esas necedades de papel toilette ideológico inventadas sólo para hacer molestar al poderoso, se irán por el bajante.

Para muestra un botón: Cristina Kirchner no apoya a Chávez precisamente por su ideología, ¿o sí? ¿Quién está con Chávez por amistad, salvo los más atrasados del continente?

Y en cuanto a Argentina, el día que Brasil toque la trompeta, Cristina irá caminando derecho por donde Lula le señale con el dedo. Venezuela es algo así como el novio rico (mas no acaudalado) que se puede utilizar para comprar joyas.

+
Saben cocinar arepas donde sea
+
Pueden cambiar un caucho en 40 minutos
+
Poseen un extraordinario poder de disuasión inigualado por Colombia, pues conociendo a Venezuela y a la madre venezolana, el día antes que las tropas se enfrenten, las señoras cruzarán la frontera colombo-venezolana rumbo a la guarnición enemiga para pedirles a los militares colombianos que no les maten a los muchachos

PROs del ejército ecuatoriano…

+ ;3

Prosiguiendo: yo creo que, en una hipotética guerra (jamás va a pasar, porque Chávez y Correa aplican maravillosamente eso de que perro que ladra no muerde), Perú se soplaría los mocos con Ecuador…

Pero no porque el Perú decida participar en el conflicto, sino porque seguramente el glorioso, astuto y patriótico ejército ecuatoriano invadiría Cajamarca creyendo que se está metiendo en Colombia.

De hecho, pensándolo bien ¿de qué estoy hablando? ¿Ecuador siquiera existe? ¿Es un país? ¿Rafael Correa no es un comediante que sale a veces por televisión? De vez en cuando me desligo cuando escribo y empiezo a inventar países extraños, no sería la primera vez que me pasa… ¿Ecuador?

A lo que iba: los venezolanos que estaban o estén preocupados por un conflicto bélico entre su país y Colombia, despreocúpense. Jamás sucederá. Jamás llegará un paso más allá que el montón de bravuconadas y malcriadeces de de poca monta circenses y pre-fabricadas para intentar alborotar el avispero. Ora porque Chávez está de mal humor, ora porque el país tiene una tonelada de problemas y se ven en la necesidad de arrojar una cortina de humo (como el provocador homenaje a Raúl Reyes en Mérida).

Ahí lo único que sucederá es que el gobierno venezolano demuestre, una vez más, su baja categoría, y la pena ajena que es para el mundo civilizado.

Y si de casualidad él está lo suficientemente demente para dar un paso más allá, también despreocúpense, que jamás se van a enterar ni ustedes ni Colombia; hasta el gato de Miraflores amarraría a Hugo antes que pueda llegar a un micrófono.

De hecho, en el canal del estado le pondrían a su voz un pito de fondo. No tardará en aparecer la mujer robusta vistiendo una bata con estampa de la Unión Soviética, que lo tome de la cola y lo lleve tras bastidores para darle sus 100 ml de sertralina y sus corticoides para la diarrea.

Así que no va a pasar, en serio, cálmense.

Para concluir, yo investigué en la página web oficial del gobierno del Ecuador y pinché el link para enviar un mail, con la esperanza lejana de que, para variar, alguien replique de vuelta, (porque cada vez que trato de hacer algo así, nadie me responde).

Señor Rafael Correa

El otro día lo vi por televisión y me complace informarle que quien humildemente le escribe está en condiciones de ofrecerle un cargo de mayor solidez, altura y oportunidades que el que desempeña actualmente (el cual ahora mismo no recuerdo cual es, pero lo tengo anotado en un papel).

Deseo que usted sea mi acompañante, para atraer a la gente del barrio que quiera ver el espectáculo ofrecido por mi circo, pues yo no sólo lo administro, sino que además, me dedico a vender las entradas.

La cuestión funciona así: yo voy montado en una bicicleta que arrastra la cáscara de una furgoneta con luces de Navidad, y usted irá al lado mío bailando y dando vueltas. Cuando la gente se le acerque y le meta una moneda por el culo, usted va y cuenta una de vaqueros.

A la espera de su respuesta, se despide

~DROSS

http://eldiariodedross.com