Hace minutos, un lector me dijo por Facebook que hoy, (20 de mayo) se instaura el día “Todos dibujemos a el profeta Muhammad“.

¿Motivo? Celebrar la libertad de expresión, y protestar contra el chantaje de los extremistas hacia todos los que se atrevan a representar sobre el papel al “Profeta”.
Este asunto comenzó a raíz de amenazas de muerte hechas contra nadie menos que Trey Parker y Matt Stone, los creadores de South Park, y en recordatorio al pobre historietista noruego amenazado a muerte también.
Lo patético, es que dichas amenazas, lejos de ser esbozadas con cojones, fueron hechas con eufemismos por medio de un portal web islámico (escrito por musulmanes radicados en Estados Unidos).

Es como si ahora la Jihad se vistiera rosa. En mis tiempos, cuando un árabe loco estaba enojado, por lo menos puteaba  sin pelos en la lengua, no con indirectas ni volteándote los ojos.
Es curioso como funciona la psique humana, ¿verdad? Cuando alguien como yo, que nació en un seno católico, habla mal del Vaticano, de la Iglesia y de los sacerdotes, todo está bien. Pero cuando oímos a un musulmán, a un judío hablando mal del catolicismo, la cosa cambia… a algunos les cuesta admitirlo, porque les toma trabajo entenderlo. “¿Cómo es posible que yo, el más crítico contra mi religión, me haya sentido fastidiado cuando vi a un musulmán hablando mal de Jesucristo?”

La razón es sencilla; es lo mismo que hablar mal de tu madre. Tú lo puedes hacer, pero absolutamente nadie más. Del catolicismo hablamos mal los católicos o, cuando mucho, los que nacimos católicos; seamos ahora ateos, seamos ahora agnósticos. Pero nadie que tenga otra religión…

Son como los chistes de judíos; en voz alta, sólo lo pueden hacer los judíos, lo mismo va con la gente de color y sus palabras derogativas.

Lamentablemente (tirón al mundo real), nadie respeta esta regla. Ojalá lo hicieran, porque ahorraría muchos problemas.

 

Creo que hacía años que no subía una actualización “relámpago”. Buenas noches a todos, y nos vemos el sábado.

~DROSS