Recuerdo que uno de los primeros puñetazos que le pegué a mi madre fue porque alargó el brazo para colocar música en el reproductor del auto.

Por supuesto, no le pegué en la cara (aunque a veces quisiera) sino en las costillas… cosa que igual bastó para que se le salieran las lágrimas, (llorona manipuladora)

Por lo general no me gusta la música: no me agrada ningún cantante, ninguna banda, ningún género, y tampoco ninguna melodía… y para sus efectos, no he ido nunca a un concierto y tampoco pienso ir.

Debo ser la única persona en miles de millas que posee Internet y no tiene mp3 en su computadora.

Mis amigos me dicen que soy un amargado porque yo no dejo que coloquen música dentro del vehículo, a veces, inclusive, evitan hacerlo porque saben que voy a armar un berrinche.

HECHO NÚMERO 1: Si la Madre Naturaleza hubiera querido que existiera la música, habríamos nacido con un instrumento musical debajo del brazo.

La música, además de no tener nada especial, es una fuente de cantidad de cosas malas… un ejemplo claro son las mujeres que se ponen a cantar una canción en el auto, mientras uno va tranquilo pensando en cualquier cosa, cualquier tema, lo que sea… pongamos un ejemplo, muñecas inflables. Basta que escuches la voz de una persona cantando para que todo se venga abajo.

Por desgracia, uno de los grandes problemas en el mundo de hoy es la autoestima: hay demasiada gente que la tiene alta, lo que, en consecuencia, ocasiona que exista una tremenda cantidad de personas que creen que saben cantar bien, cuando escucharlos representa algo todavía peor que tener que cagar una papa con hojillas de afeitar enterradas alrededor.

La música ha traído programas de televisión insufribles y malos, la música, además, ha llevado violencia a las calles…y no conforme con haber creado a los hippies en los 60’s, también incita a usar drogas.

LENNON ELVISMICHAELKURT

 

Los más grandes cantantes siempre han terminado mal… y eso demuestra una cosa: a Dios tampoco le gusta la música.

He hecho un análisis concienzudo, y he llegado a la conclusión de que los países más sub-desarrollados del mundo son en los que casualmente más se baila. ¿Coincidencia? Me parece que no…

Como deseo mantener mi mente libre de intoxicaciones, suelo colocarme unos audífonos enormes para aislar mis oídos del mundo: ya sea porque a veces pasan autos con el reproductor a todo volumen, o porque en la televisión colocan bandas sonoras, o incluso porque hoy día existen páginas webs que tienen incorporada una música de fondo… yo siempre llevo mis audífonos colocados, para mantenerme a salvo de los placeres “bajos”.

audífonos

Un hombre hace lo que tiene que hacer…

Si yo fuera Presidente de algún país, lo primero que intentaría hacer es un decreto para censurar por completo la música: enviaría a la fuerza aérea a bombardear las estaciones de radio y al ejército a allanar todas las disqueras del país. Firmaría leyes constitucionales para que la compra y obtención de música sea una pena todavía más grave que la tenencia de drogas y narcóticos. La persona que sea capturada con un CD de música deberán pegarle un tiro en el testículo.

HECHO NÚMERO 2: La gente con retardo mental coloca la misma canción más de 5 veces seguidas… pues su cerebro no es capaz de asimilar la información que tienen tres minutos de música.

Es más: cada vez que estoy jugando con mi PlayStation, coloco el televisor en Mute para no tener que escuchar las melodías de los niveles.

Recuerdo que me molestaba enormemente que mis series de televisión preferidas tuvieran siempre una introducción musical. De hecho, varias veces me ha pasado que estoy escribiendo algún artículo para colocarlo aquí en la web y, tras escuchar accidentalmente cualquier tipo de música, mi inspiración se acaba, frustrando el escrito.

No sería primera vez que sucede, pero siempre intento que sea la última: mis vecinos ya están advertidos sobre mí… piensan que lo hago porque tengo que levantarme temprano inclusive los fines de semana.

Si algún día me llego a casar, primero muerto yo y mi mujer antes que darle el gusto a cualquier zoquete que asista a la ceremonia: no va a haber música. Prefiero que durante el banquete todos coman en silencio.

Los cumpleaños de mi hijo tampoco van a tener música, los payasitas van a tener prohibido cantar.

HECHO NÚMERO 3: La ballena es el único animal que canta… por eso, Dios puso sobre los mares a los buques “balleneros”. ¿Acaso existen buques tiburoneros, calamareros, o caracoleros? No… ¿coincidencia?

Como la música ha sido una llaga en mi vida, y es hora de romper estigmas, he recreado un cuadro en el que expongo una gran teoría:

Compárate tú mismo y reflexiona:

1

NIVEL: DEGENERADO HOMOSEXUAL DRAG
Gusto musical: “Time Goes By” ~ Madonna

2

NIVEL: EMO (marica soba-ojetes) EMO
Gusto musical: Guns N’ Roses, Rolling Stones, Ozzie Osbourne, Kiss, Offspring, etc.

3

NIVEL:  Hombre regular… (20% homosexual) HOMBRE
Gusto musical: The Sounds of Silence… Frank Sinatra…

4

NIVEL: Hombre… (10% homosexual) clint_eastwood_02
Gusto musical: Carmina Burana…

 

 

5

NIVEL:  Cavernícola… (0% homosexual) cavernícola
Gusto musical: ninguno. No existía la música

 

*

NIVEL:  DROSS… (-20% homosexual) CULOD
Gusto musical: alaridos de lesbianas

 

 

Me gusta tan poco la música que ni siquiera supe cómo terminar este artículo.