Regularmente me llega hatemail a mi cuenta, diariodedross@gmail.com.

Como yo (modestia aparte) soy bastante superior intelectualmente a la mayoría de las personas que he conocido no sólo en mi vida sino además en el internet (para qué negarlo: escribo mejor, mis ideas son mucho mejores, y mi pene es enorme) pido con regularidad a la gente que me envíe hatemail, para ver si alguien puede hacerme experimentar, por primera vez en mi vida alguna sensación de tristeza, o de complejo de inferioridad (jaja)

Este tío se esforzó, y lo que salió fueron 11 páginas enteras en las que hace un repaso detallado de mi vida y de casi toda mi página web: un amigo me sugirió que el mail debía ser en broma, pero un mensaje posterior de la misma persona me reveló que, de hecho, habla bastante en serio.

Le envié un mail de vuelta diciéndole que sólo un gilipollas escribiría un hatemail de 11 páginas donde en repetidas ocasiones insiste en “no importarle nada” mi persona… él me contestó hecho una furia, diciéndome que “por allá donde vive es normal que la gente escriba hatemails de 11 páginas”

Con un preámbulo como éste… ¿cómo no tomarse la molestia de leer ésto?

Aquí lo tienen.

De: Lord Mortack

Título: Para DROSS

nota: resalté en color varios puntos para que sea más leíble

Saludos, Dross

Me llaman Mortack y escribo desde Gijón (Asturias, España), con el fin de demostrarte que no eres tan grande como tú crees, y que después de leer todo lo que voy a decirte no te quedará otro remedio que agachar la cabeza y suspirar profundamente, reconociendo así mi victoria. He de admitir que tras un largo vistazo a tu página web, llego a la conclusión de que eres un tipo inteligente (para lo que te interesa) y bastante culto, siempre con argumentos de sobra para criticar todo aquello que se te ocurre en un momento dado, o bien que ha conseguido irritar tu sensible carácter lo suficiente como para hacerte recurrir a tu única vía de escape: publicar un artículo en Internet. A veces da la impresión de que algo dentro de ti te obliga a escribir esas sartas de estupideces para conservar la calma, casi puede decirse que parece una necesidad fisiológica más de tu cuerpo… créeme, eres un puto enfermo mental y debería darte vergüenza llegar a esos extremos.

Personalmente, yo me divierto con toda la basura que te dignas a mostrarnos, me parece cómico tu infantil comportamiento, y, por si te sirve de algo, te aviso de que me preocuparía estar en tu lugar; ¿tú sales de casa? ¿Tienes amigos? No creo que haya un solo hombre o mujer en el mundo dispuesto a perder unos segundos entablando conversación contigo. ¿Alguna vez has hecho algo por alguien en tu miserable vida? Imagino que no… y lo que es seguro es que nadie ha hecho nada por ti nunca, a menos que tengas una faceta oculta a los que visitan tu web, y, para ser sincero, esa es una opción que dudo mucho, demasiado como para equivocarme, por lo que automáticamente queda descartada.

Ya que no nos cuentas la verdad sobre ti, lo haré yo mismo… cuando eras pequeño te maltrataban, ¿no es así? En tu casa te daban unas palizas de miedo; en ocasiones incluso utilizaban cualquier objeto contundente que tuvieran a mano para golpearte repetidamente, una y otra vez, hasta que te desmayabas y dejabas de emitir esos chillidos estridentes propios de una niña poseída por el demonio. Tu padre te arrebató la virginidad anal cuando eras un chiquillo, y a lo largo de tu infancia se cansó de darte por el culo, una actividad ya rutinaria para los dos (cuando os levantabais, después de cada comida, antes de acostaros…). Por otra parte, a tu madre no le hacía mucha gracia ese asunto, y aquí viene la parte fuerte… la experiencia más traumática de tu asquerosa existencia, al menos hasta la fecha, desde la que has deseado la muerte varios millones de veces: un día, la persona a la que tantos años habías llamado “mamá”, se acercó a ti, se bajó los pantalones y los calzoncillos (porque usaba calzoncillos, no lo niegues) y viste algo que te dejó literalmente boquiabierto, lo suficientemente boquiabierto como para que te metiera su polla de 24 centímetros entre los dientes, momento en que te preguntaste quién había sido la desgraciada que te trajo al mundo, y es a día de hoy que sigues sin saberlo, jodido bastardo degenerado.

Lamentablemente, tuvimos la mala suerte de que escaparas del infierno en el que vivías, y, de un modo u otro, sobreviviste hasta hoy, tratando de herir los sentimientos de personas que apenas saben defenderse, igual que tú cuando compartías casa (y cama, todo hay que decirlo) con aquellos dos maromos que tenías por padres. ¿Te das cuenta? Eres un despojo, eres poco más que nada, no aportas una mierda a la sociedad, únicamente te dedicas a algo que cualquiera que haya leído un par de libros y tenga un poco de labia puede hacer, y, sin embargo, tú te crees la ostia por ello. Resulta tan gracioso…

Eres una deshonra para la humanidad, nos dejas a todos en evidencia con tus ridículas tonterías; ni siquiera puedo llamarte payaso, porque, al compararlos contigo, estaría insultando a los payasos de profesión que se ganan la vida de una forma humilde y decente, penoso comemierdas hijo de puta. Siento remordimientos cuando pienso que me estoy degradando a tu mismo nivel al enviarte este e-mail, pero el fin justifica los medios; yo soy tu ruina y perdición, Dross, y estoy aquí para convencerte de que no mereces ni el aire que respiras. En mi opinión, deberías ser atropellado por un autocar lleno de tetraplégicos, pero no para que acabase con tu vida, si no con tu movilidad articular, de manera que tu verdugo se convertiría más tarde en tu transporte personal, y, además, todos disfrutaríamos de las memeces que escribirías si tan sólo fueras capaz de mover tres dedos. Vamos, concentra tus esfuerzos ahora que todavía puedes, ponme en tu punto de mira, escoria… me la trae floja.

Ahora voy a enumerar cada uno de tus jodidos artículos, demostrando que pierdes el tiempo si crees que dan alguna clase de prestigio a tu insignificante persona, y explicando el motivo por el que me parecen un puñado de gilipolleces insuperables, disfrazadas con cultismos y un lenguaje cuidado, que, repito, cualquiera que se lo tome en serio podría utilizar:

 

– El primero… “El animé debería ser prohibido…”. Para empezar, ¿por qué cojones te inventas las tildes? Busca la palabra “anime” en “http://www.google.com/”, y después dime, anormal ignorante de mierda, en cuántas páginas web dedicadas explícitamente a ese tipo de animación la escriben como tú. Por otra parte, muchos de mis amigos y yo mismo, hemos visto películas y series anime, y seguimos siendo claramente heterosexuales, además de que tenemos la cabeza en su sitio y sabemos que Japón da asco, casi tanto como tú; y otra cosa más… puede que tengas razón en que los personajes son amorfos, con los ojos y las cabezas enormes y el resto del cuerpo más delgado de lo normal… pero razona (aunque sea por una vez en tu puta vida), si lo que buscasen los dibujantes fuera realismo, abandonarían su oficio y se convertirían en directores de cine. A veces pareces más retrasado mental que toda esa gente a la que se lo llamas continuamente.

– El segundo… “Inclusive cuando la cago, soy el mejor”. Aquí sí que demuestras lo infinitamente imbécil que eres, enorgulleciéndote de haber estado a un pelo de coño de joder el coche de tu madre (o mejor dicho, de alguien que pretendes hacernos pensar que es tu madre, porque a tu verdadera progenitora ni siquiera la conoces), y eso si es que no lo jodiste, porque no he visto por ninguna parte un artículo en el que nos cuentes que, gracias a tu sabiduría, hayas arreglado la increíble y estúpida avería que tú mismo causaste, echando aceite de transmisión al radiador. Te felicito por semejante hazaña, campeón, si fuese mi coche habrías extraído todo el Autran DXII que tú mismo vertiste en el interior absorbiéndolo con una pajita, pero no sin antes haberte quedado sin dientes, zoquete.

– El tercero… “Final Fantasy VII no fue tan bueno después de todo…”. Me sorprende la cantidad de tonterías en las que te basas para realizar esa afirmación, que contradice las estadísticas de los medios más avanzados de aquella época. Es evidente que la tecnología con la que fue creado no puede competir con la de ningún juego del momento, pero, como tú mismo indicas, “Final Fantasy VII” salió en 1997, por lo que te agradecería que me comunicases qué juego de ese año lo supera en gráficos… exacto, ninguno. Dices también que es aburrido, típico comentario de algún idiota que no entiende nada y culpa de ello a los productores; otra aportación que haces es que no se ven esas cosas en el mundo real… pero por favor, ¡que es un videojuego! No tendría tanta emoción si la historia fuese algo que tú mismo pudieses ver en la calle, cuando sales a joder el coche de “tu madre”. Después, nos dices que la clave del carisma de cada personaje (como la espada gigante de Cloud y otras cosas que te parecen poco prácticas) es en realidad otro defecto del juego, cuando salta a la vista que lo sobrenatural es lo que más gancho tiene en un RPG. Respecto a lo de que Sephiroth planea destruir la Tierra con un meteorito… ¿quién coño te dijo que el juego se desarrolla en la Tierra? Es más, dices que no va a tener ningún otro planeta que gobernar, ¿y quién coño te dijo que la Tierra (según tu infalible información, subnormal retraído de los cojones) es el único planeta que existe? A ti sí que se te escapan detalles, desgraciado sabelotodo. Y lo de que el final es una mierda… quizá lo sea para ti y tu ilimitada imaginación, que seguramente esperabais ver aparecer, salido de la nada, a un gigante alado vestido con una regia e impenetrable armadura de un color negro deslumbrante, que pararía un meteorito de kilómetros (y muchos, por cierto) de diámetro con una mano, usando la otra a la vez para coger una moneda de 20 céntimos que se le había caído al suelo. Lo siento por ti, si un juego que hizo historia te pilló a una edad demasiado avanzada, quedando completamente fuera de tu comprensión, saco de mierda.

– El cuarto… “Hay mujeres a las que les gusta que las traten mal”. Claro que las hay, todo el mundo lo sabe, y se llaman sadomasoquistas, pero son una minoría en el mundo, de hecho, yo conozco poquísima gente que se incline hacia esas tendencias, depravado hijo de puta. Puede que tú no hayas tenido novia en tu vida, lo que (viéndote la cara) es muy probable, y seguramente a ti sí que te gusta que te traten mal, que te abofeteen enérgica y continuadamente, mientras algún enmascarado te penetra el recto con su descomunal miembro viril. Sin duda, ésta es una de las cosas con las que fantaseas cada día, jodido perturbado mal nacido. Las mujeres merecen el mismo respeto que el resto de los seres vivos, no tienes más derechos que ellas, idiota; no me extraña que tengas que pagar por tu libertad de expresión, deberías hacerlo hasta para salir de tu casa.

– El quinto… “¿Eres hombre? Entonces juega Metal Gear”. Creo que no hace falta ni comentar este artículo… es tan sumamente ridículo que habla por sí solo. Además, aprovechas que estás hablando de un videojuego para hacernos conocedores de tu ideología… a ver si te enteras, a mí y al resto del mundo no nos importa en absoluto que seas un ignorante de ultraderechas y que no te gusten los comunistas, porque tanto en ese aspecto como en los demás, sigues siendo un simple gilipollas que se cree el ser más inteligente que pisó la Tierra. Por cierto, ¿qué tiene que ver ser gay con jugar al “Metal Gear”? Estoy seguro de que miles de maricones se han acabado ese juego, y es muy posible que con mejores estadísticas que tú. En realidad, yo creo que te encantaría que te sodomizasen mientras estás sumergido por completo en el papel de Snake, puto pervertido asqueroso. ¿Te divierte ver cómo mueren animales bajo las manos del personaje que controlas? Joder, Dross… cuanto más leo en tu página web, más pena me das.

– El sexto… “Nintendo es para mariconazos”. Me río de todos los porcentajes que publicas en tu web, que tú mismo te inventas para aparentar ser un hombre bien informado, y que, a pesar de lo que tú creas, no engañan a nadie, porque hasta un niño de 10 años con síndrome de Down se daría cuenta de que son mentira, palurdo de mierda. A pesar de que estoy de acuerdo en que Nintendo no vale nada como marca de consolas, eso de que con Mario y la Princesa nos intentan mostrar a un adulto follándose a una niña sólo lo ven los degenerados como tú, maldito descastado hijo de puta. ¿Es que no intentas reprimirte cuando se te pasan esas cosas por la cabeza? Definitivamente, tu cerebro no funciona bien…

– El séptimo… “Conversación con un portugués que se me agregó al MSN…”. Vaya, verdaderamente fascinante. No tienes ni puta idea de la mitad de las cosas que te ha llamado ese portugués (o brasileño, que ni siquiera tú, con todo lo listo que dices ser, lo tienes claro), y sin embargo crees haber salido triunfante del intercambio de palabras. No lo humillaste tanto como te imaginas, iluso prepotente. Es más, fuiste tú quien le dijo que te caía bien, y él decidió irse… en mi opinión no se rindió, ni mucho menos, sino que se dio cuenta de que no vales nada en un combate verbal, y sin tomarse la molestia de decírtelo o de despedirse, te dejó a solas con tus enfermas maquinaciones y tus putos rebuznos, fracasado de mierda.

– El octavo… “Cómo hacer una página web: lección 1”. Joder, hay que ver (porque para creerlo, es fundamental verlo) lo inteligente que te crees por saber hacer una página web, algo que cualquiera (excepto alguno de tus amigos retrasados, que por eso y no por cualquier otro motivo, son tus amigos) es capaz de llevar a cabo. Y publicas toda esa estúpida conversación tan sólo porque el imbécil con el que estabas hablando no guardó los cambios en su Dreamweaver… eres incluso más tonto de lo que pensaba, creo que deberías ir al médico porque no es normal que tengas esos delirios de grandeza cuando en realidad eres un patán. No me entra en la cabeza cómo puedes escribir idioteces de tan poco interés en tu página web, que parece un santuario de payasadas; sería más útil que cogieses un ladrillo y te lo estampases trescientas veces en los huevos, o, al menos, más constructivo. Lo tuyo es un problema serio, quizá necesites una intervención quirúrgica… y no te lo tomes a broma, lerdo de los cojones, que hay gente que sabe más que tú.

– El noveno… “Si mandas mails en cadena, DROSS te odia…”. Esto sí que es gracioso, de hecho tuve que tomarme un buen rato para dejar de reírme y poder leerlo, y es que, siendo realistas, ¿de verdad piensas que a alguien le importa lo más mínimo que tú le odies? ¿Crees en serio que hay gente que te tiene miedo por todas esas gilipolleces que dices? Sí, puede que seas un maníaco demente… pero eso dista mucho (y cuando digo mucho, es mucho) de que tu figura imponga algo de respeto. Está bien, mandar e-mails en cadena es algo que no se debe hacer, no tiene ningún provecho y no se saca nada en limpio de ello, pero si hay personas a las que les hace ilusión, ¿tú quién cojones eres para impedírselo? Yo responderé por ti: no eres más que un gusano, un distinguido miembro en la aristocracia de los imbéciles, y das tanto asco que no creo que nadie en todo el planeta tenga en cuenta tus opiniones, así que no pierdas el tiempo en escribir artículos como éste, y mastúrbate aún más de lo que ya lo haces, cerdo repugnante.

– El décimo… “Noticia de última hora: ¡El Holocausto fue hace 60 malditos años!”. Vaya, ni siquiera entiendes algo tan sencillo como la tiranía nazi… Evidentemente, ninguno de tus antepasados estuvo en un campo de concentración, ni fue asado vivo cuando iba a ducharse, o arrojado al mar cuando lo llevaban a dar un paseo en avión. Ninguno conoció al doctor Joseph Mengele, al que tú mismo nombras, y por ello no fueron torturados u obligados a sodomizar animales contra su voluntad. Piensa en la gente a la que le ocurrió esto… ¿A ti no te importaría verdad? Si algo de eso les hubiese pasado a tus abuelos o a tus padres, tú ahora mismo estarías cantando y saltando alegremente por un prado lleno de margaritas, ¿no es así? A ti lo que te pasa es que eres tonto, no hay otra explicación. Es cierto que hoy en día, en países subdesarrollados, tienen lugar atrocidades como las de aquel entonces y nadie hace nada, pero eso no quiere decir que los descendientes de las víctimas de Hitler y su horrible gobierno no tengan derecho a expresar su dolor y sus protestas. Y otra cosa… si en un campo de concentración hay mil prisioneros y treinta soldados armados hasta los dientes, colocados en posiciones estratégicas (como torres de vigilancia), ¿cómo coño vislumbró tu retorcida mente la idea de que los cautivos pueden hacer algo contra los opresores? ¿Y quién va a ser el primero que decida rebelarse, y sin duda morir en el intento? Son planes que, por si no te habías dado cuenta, no tienen absolutamente ningún futuro a la hora de ponerlos en práctica.

– El undécimo… “Mete esto en tu cabeza, cariño: los productos de las telecompras NO sirven”. Desde luego que tienes agallas, intentando convertir en pesadillas las ilusiones de cualquier desgraciado que visite tu web, y por lo que veo ese es tu único y turbio propósito. Lamentablemente, te informo de que la gente que cree en toda la porquería que anuncian en esos programas, va a seguir creyéndoselo sin tener en cuenta lo que tú opines, ya que a nadie le importa lo que pueda pensar un cafre como tú. ¿Qué te han hecho las gordas para que las trates así? Harías bien en desaparecer de la faz de la Tierra y librarnos a todos de tus ingeniosas estupideces, porque me apuesto algo a que hay gente que ya está harta de aguantar el perpetuo calvario que debe ser tenerte cerca durante todo el día. Nadie va a seguir tu puta dieta, por la sencilla razón de que eres un subnormal y las pocas personas que leen tus artículos ni siquiera se plantean seguir tus consejos.

– El duodécimo… “Yo le pego a mi madre ¿Y QUÉ?”. Pues para empezar te felicito por ello, aunque yo sé la verdad… tú no conoces a tu madre (si estás leyendo esto y sigues un orden lógico, ya te habrás dado cuenta de que conozco tu historia real); y continuando con el tema principal, he de decirte que a nadie le debes tanto como a tu madre, puto gilipollas retraído, que te dio la vida y te alimentó, y cubrió los gastos que acarreaban tus necesidades hasta que fuiste autosuficiente, aunque me da la impresión de que aún no lo eres, inútil de mierda. Las personas que escriben textos como ese respecto a su madre deberían tener una muerte horrible, como ser tragados por la taza del váter cuando tirasen de la cadena o acabar carbonizados porque se incendiase su cama una noche, mientras fuman el último cigarrillo antes de ir a dormir. Escúchame atentamente, apestoso corto de mente; si alguien tiene algún derecho a decir algo de tu madre, soy yo, que para eso la pongo a cuatro patas cada noche.

– El décimo tercero… “Respuestas ridículas a preguntas estúpidas”. ¿Cómo puedes disfrutar con chorradas tan simples como esas? Es un fenómeno inexplicable, teniendo en cuenta que te las das de ser un tipo muy culto e inteligente… ¿de verdad piensas que a alguien le interesa lo que les digas en los e-mails a las personas que te piden ayuda? Y después dices que hay que ser educado para llegar lejos en la vida… pues tú eres el primero que debería de serlo, patético idiota, y quizá así consigas que alguien se relacione contigo alguna vez en tu vida.

– El décimo cuarto… “No es por nada pero mi pene es E-N-O-R-M-E”. ¡Maldito depravado hijo de puta! Pero ¿cómo te atreves a publicar algo así? Esto sí que no le importa una mierda a nadie… además es por todos sabido que los que presumen de tener el pene de un tamaño considerable, son los que más pequeño lo tienen. Sé sincero… ¿tu miembro sobrepasa la media en China? Y por cierto… todos esos comentarios que haces (acerca de la niña fantasma de “The ring”, el sable de luz de Darth Vader, etc.) son ridículos, así que continúa utilizando tu imaginación para convertir en realidad tus estúpidos designios, pero párate un momento a pensar lo triste que es tu existencia.

– El décimo quinto… “Acabad con las especulaciones: yo ya sé quien será el nuevo Papa…”. ¿No sientes escalofríos sólo de leer el título? Compruébalo en tu página web… no le has puesto al “quien” su correspondiente tilde dado su significado interrogativo, tan perfectamente infalible que te creías. El resto del artículo… siendo franco, en realidad ni siquiera merece que lo comente, porque es totalmente absurdo e impensable y habla por sí solo. Supongo que la lógica que usas para resolver tus problemas cotidianos no es la misma que en la que te basas para justificar semejante ofensa a la Iglesia Católica (aunque a mí me importa aún menos que a ti, si es que eso es posible), porque de lo contrario… lo llevas crudo. A quién se le ocurre que el nuevo Papa deba ser Arnold Schwarzenegger, un culturista que mide casi 190 centímetros de alto y que probablemente no sea creyente, por no decir que es el gobernante del Estado de California. Además, de nuevo sacas a relucir que no eres más que un cerdo fascista, de modo que exiges más privilegios para los vagos con dinero que para los trabajadores pobres… mírate y reflexiona, Dross; das asco.

– El décimo sexto… “Ya dejen de quejarse de la nacionalidad del nuevo Papa”. Lo tuyo es grave… ¿cómo se te ocurre hablar así de Sudamérica, sinvergüenza cabrón apátrida? ¿No te sientes vinculado a ella? ¿No estás orgulloso de ser de donde eres? Bueno, la verdad es que yo tampoco lo estaría… pero joder, ya que no pudiste hacer nada por nacer en otro sitio, por lo menos échale huevos y lucha por tu tierra, insecto arrogante. Y párate a pensar por un momento… tus compatriotas no sólo protestan porque quieran un Papa tercermundista o, al menos, latino, si no por la ironía de que Joseph Ratzinger, ahora más conocido como Benedicto XVI, máximo representante de la Iglesia Católica (una institución cuya fe exige piedad ante todo, pase lo que pase) y también de Dios misericordioso, es alemán, y poca gente puede depositar su confianza en él, porque como tú mismo dices en un artículo anterior, aún no se han olvidado todas las vejaciones cometidas por el estado nazi. Nadie habla de que no sea apto para ocupar ese importantísimo cargo, pedante gañán, eso te lo has inventado tú, que en ocasiones no sabes ni qué escribir. Personalmente, a mí todo este asunto me la suda, porque la idea de un dios que ve sufrir a su pueblo y no quiere que se defienda, si no que huya, me hace pensar que, en el caso de que ese ser superior existiese, lo único que querría de nosotros sería divertirse contemplando una colosal e interminable partida de ajedrez, en la que todos somos peones sin ningún valor.

– El décimo séptimo… “Lista de cosas que son una mierda”. Por lo que veo, aparte de muchas otras cosas, eres un energúmeno intolerante, que calificas como “mierda” todo aquello que no te gusta… pues mira, a mí no me gusta tu cara, por lo tanto, eres un caramierda (aunque eso ya lo sabíamos todos). “Star Wars” es una saga que ha triunfado en las grandes pantallas, aunque las últimas películas no tanto como las primeras, pero sin duda forjaron la reputación del director de cine George Lucas, cuya segunda producción “American Graffiti” ganó el Globo de Oro y tuvo cinco nominaciones al Oscar, pero con la tercera arrasó el récord de taquilla y ganó siete Oscar… ¿sabes de qué película hablo, verdad? Efectivamente, “La guerra de las galaxias” (a mí tampoco me entusiasma, pero eso no significa que sea una mierda). “Los Caballeros del Zodíaco” ya se ha convertido en un clásico anime, con más de cien episodios emitidos en incontables países, y otros muchos no tan populares, pero que podemos encontrar en el Emule y otros programas similares; yo he visto casi todos los capítulos, y puedo decir que no hay una sola relación homosexual, ni siquiera se dan indicios de ello, porque los personajes varones que más juntos están son Ikki y Shun, y son hermanos. El baseball (o béisbol, si lo castellanizamos) es un deporte principalmente practicado en los Estados Unidos de América, donde mueve unas cifras de dinero impresionantes, y dado que no explicas el motivo por el que te parece una mierda, y de otro manera soy incapaz de adivinar qué tienes en su contra, simplemente te voy a hacer una pregunta… ¿por qué, si en realidad odias el baseball, tienes un bate en tu casa? La poesía… tú mismo dices que en algún aspecto es bonita, y tan sólo te quejas de que tus amigos son pésimos escribiendo versos; joder, ¿pero tú qué piensas? ¿Que se empieza con poemas como “El cuervo” de Edgar Allan Poe? Pues no es así… casi todo el mundo que llega a ser alguien, empieza desde abajo del todo, y si no te lo crees toma como ejemplo a Al Capone, recadero de la mafia un día y uno de los capos más importantes un tiempo después. El sushi… comida oriental, pescado crudo, me da tanto asco como a ti o puede que incluso más, pero, seguramente que en Japón y muchos otros lugares no soportan la mayoría de nuestras recetas, porque cada cultura tiene su gastronomía, y si tienes algo que objetar al respecto, hazlo, pero no te va a servir de nada, mongólico soplapollas. “Operación Triunfo” puede ser un programa de mierda, pero no demuestra nada acerca de los españoles, como sugieres, porque yo (y conmigo todos mis amigos y muchísimas otras personas) estoy en contra de toda esa telebasura; a pesar de todo, es una de las pocas formas de que la gente humilde que se esfuerza de verdad se convierta en estrella en un período relativamente corto. Según tú, los animales también son una mierda… pero ¿por qué? La próxima vez exprime tu cerebro de mosquito y danos aunque sea una sola razón por la que los seres no racionales merezcan menos respeto que tú, ruin panoli inhumano. ¿Cómo osas decir que el famoso escritor Paulo Coelho es una mierda? Eres un completo gilipollas, me abrumas con tus continuas tonterías de las que no tienes ni puta idea… ¿Acaso has leído “El Alquimista” o alguno de los otros títulos que mencionas? Me imagino que no, porque no sabes hacer otra cosa que faltar al respeto a todos aquellos que envidias… sigue así, ya te darás cuenta de que tu vida no tiene ningún sentido. Sobre los extraterrestres no puedo decir mucho… aunque sí tanto como tú, con la diferencia de que yo no me invento que tienen cabezas descomunales y que vienen aquí a secuestrar mujeres y estrellarse en desiertos… eso no son más que burdas suposiciones que intentas convertir en realidad, pero he de decirte que lo único que obtienes es un fracaso rotundo e indiscutible, además de una patada en la boca que yo mismo te propinaría en caso de tenerte cerca, mugrienta rata de alcantarilla. El último elemento de tu lista… cualquier página web que no sea la tuya es una mierda; te luciste con el final, te aseguro que cuando lo leí no me lo podía creer, de hecho, me costó bastante hacerlo, y cuando lo conseguí me entró tal ataque de risa que pensé que moriría asfixiado. No hace falta que alegue nada más, ¿verdad?

– El décimo octavo… “Lista de fantasías eróticas más recurrentes”. Puto degenerado asqueroso… ¿cómo se te pueden ocurrir esas vomitivas ideas? Joder, ¡sólo el hecho de pensarlo me produce náuseas! Hacer el amor en un estanque lleno de calamares, en una piscina de Pepsi Cola, en la yema de un huevo frito gigante (no creo que llegue a ser tan grande como tus gilipolleces), incluso hacerle el amor a la princesa Masako, de Japón, a cuyos habitantes insultas continuamente y sin excepciones. Vaya, Dross, parece ser que una vez más has cometido un error, ¡menuda contradicción, eh! No pasa nada hombre, sigue así, hasta que acabes por asumir tu inferioridad, y haznos un favor a todos metiéndote tus patéticas listas por el culo.

– El décimo noveno… “HOTMAIL Messenger 7.0: mi modesta opinión…”. No me gusta esa foto que has puesto en este artículo, me parece que soy demasiado… heterosexual para encontrarle algún atractivo a imágenes así. Por otra parte, Microsoft no te obliga a actualizar el MSN, eres tú (con la colaboración involuntaria de tu PC, que no funciona como es debido) el inútil que no sabe evitarlo. Además, una vez que se realizan las descargas e instalaciones automáticas, estoy seguro de que le encuentras un gran repertorio de ventajas que no se te habían pasado por la cabeza, capullo desagradecido. Si tanto detestas ese programa, ten la amabilidad de responderme a una pregunta… ¿por qué lo sigues utilizando?

– El vigésimo… “Nadie podría contra mí en una pelea”. No sabía que la estupidez humana podía llegar tan lejos… deberías tirarte al suelo y suplicar entre sollozos a todo el que pasara a tu lado que te diese permiso para seguir viviendo, pomposo mequetrefe hijo de puta. Lee atentamente: si yo solo, sin armas ni ayuda de ningún tipo, te encontrase en alguna parte, te daría tal somanta de ostias que te arrepentirías de haber nacido; me cebaría contigo, saciaría toda la sed de sangre y violencia que anida en mi interior, colmando de dolor cada diminuta célula de tu cuerpo, porque sería una oportunidad única de desahogarme rompiéndole los huesos a alguien que de verdad se lo merece. Después de que quedases inmóvil y maltrecho en medio de un amplio charco de color rojo, te rebanaría el cuello y colgaría tu cabeza disecada en alguna pared de mi humilde casa, donde está claro que cumpliría una función mejor que la desempeñada sobre tus hombros, escoria inmunda.

– El vigésimo primero… “Soy hermoso…”. Tú lo que eres es un retrasado mental, aunque eso no quita que merezcas un premio por todas las eminentes sandeces que pueden llegar a tomar forma en tu apenas desarrollado cerebro. ¿Hermoso? Pero por favor… eres la antítesis de toda belleza, la palabra “espantoso” se queda corta a la hora de describir tu aspecto. La rama de la que desciende tu familia ha evolucionado más bien poco, y tu grotesca cara es la principal prueba de que aún conservas gran parte de la anatomía de los primates. Mírate en un espejo, si reúnes el valor suficiente, y contempla tus repulsivos rasgos simiescos; si el cristal resiste tu visión y no se quiebra en mil pedazos, seguramente tu agudo grito de horror acabará con cualquier resto de integridad que le quede. Maldito esperpento, no me entra en la cabeza cómo puedes salir de casa sin una máscara, ¿no temes a que la policía te detenga o cargue contra ti? Podrían encarcelarte por el grave delito de pasear tu monstruoso rostro por calles y avenidas públicas, donde corres el riesgo de ser visto por cientos e incluso miles de niños, a los que puedes causar conmociones irreparables, traumatizándolos para el resto de sus vidas… mentalízate: no eres más que un montón de estiércol, y eso no va a cambiar nunca, ni aunque te hagas la cirugía estética o te rodees de amorfos bizcos sin dientes; no te molestes en intentar cambiar un hecho, porque tomes las medidas que tomes vas a seguir siendo más feo que pegarle a un padre.

– El vigésimo segundo… “¿Ves Inuyasha? Entonces muere”. Ya nos había quedado claro que odias el anime, y ese artículo era más que suficiente para hacernos saber que ninguna serie de ese tipo te gusta. No seas ridículo, digas lo que digas en la categoría de los seres humanos está incluida la gente desfigurada (bastante desgracia tienen ya de por sí como para que tú los putees), del mismo modo que “Inuyasha” es una producción anime más, opines lo que opines sobre ella. Parece increíble que con todo lo que dices detestar esta animación en particular, sepas tanto sobre ella, como los nombres y detalles de todos los personajes (haciendo especial hincapié en la homosexualidad del protagonista), y los temas de al menos 100 capítulos… reflexiona, no tiene ningún sentido, así que suicídate de una vez, jodido subnormal de los cojones.

– El vigésimo tercero… “Jesucristo está demasiado sobrevalorado”. A mí no es que me ofenda este artículo (no soy de esos que se hacen llamar creyentes), pero lo que sí es cierto es que no dice más que estupideces, porque si de verdad Jesucristo era el hijo del Señor (Dios todopoderoso), cualquier hazaña que realizase se quedaría corta, como tu capacidad intelectual a la hora de entender lo que no quieres. En mi opinión, simplemente fue un mito en manos de la Iglesia, que como tú mismo dices se encargó de engrandecerlo hasta el punto de que hacía milagros siempre que le venía en gana, porque gozaba del favor absoluto de Dios, su padre. Sin ir más lejos, su nacimiento ya fue un milagro, pues en teoría su madre era virgen… pero se equivocan, su madre era lo que era: una golfa, que paseaba por Belén tonteando con todo el que veía, hasta que un día se quedó embarazada y para evitar que José el carpintero le diese de ostias, se inventó ese cuento del ángel Gabriel y todas esas tonterías que, en aquella época, la gente se creía. Por lo tanto, y a pesar de lo que la “Biblia” y su religión nos cuentan, Jesús fue un hombre como otro cualquiera, que sufrió la desgracia de morir crucificado en el monte Gólgota.

– El vigésimo cuarto… “Sin City: la mejor película del mundo”. ¿Todo el que no haya visto esta película es un fracasado? Pero qué dices, zopenco… parece ser que mi cultura cinematográfica es a todas luces más extensa que la tuya, porque Sin City es la mejor película basada en un cómic, pero nada más allá de eso. ¿Dónde quedan todas aquellas que narran hechos reales que de verdad nos importan? ¿Qué repercusión tiene la violencia cuando nos están contando una historia totalmente inventada? Menudo elemento estás hecho, Dross, con esos absurdos criterios que utilizas para calificar filmes; se consciente del cariz que toman los temas que tú mismo planteas, porque no eres más que un pobre necio que siempre cree quedar bien, cuando en realidad cada persona que lee tus tristes escritos se ríe de ti, la mismísima imbecilidad encarnada.

– El vigésimo quinto… “Un momento, ¿tú escuchas reggaetón? Entonces sal de mi página”. A ver, te ruego nos des una explicación de por qué odias tanto Sudamérica, si eres natural de allí; el día en que tus compatriotas lean tus opiniones y te encuentren por la calle te arrepentirás… aprenderás de una vez por todas a respetar a tus iguales y a tu tierra, bastardo malcriado. Está bien, el reggaeton apesta, es una grandísima mierda, pero no exageres, porque aún no conozco a nadie que se haya visto obligado a bailar de esa forma tan ridícula por el mero hecho de escuchar ese horrible vástago del rap, también conocido como hip-hop latino. El único que guarda cierto parecido con los mandriles eres tú, piojo pseudo-inteligente. Otra cosa que te voy a decir (por si no lo sabes), es que Puerto Rico es un país con suficientes problemas como para que alguien tan espectacularmente bobo como tú desee arrojar sobre él bombas atómicas, cretino asqueroso. Y una última cosa; no creo que sea de tu incumbencia la música que los adolescentes escuchen hoy en día, así que (al menos hasta que tengas hijos para poder educarlos como te venga en gana) cierra la boca y deja que malgasten su tiempo en lo que les apetezca, porque no eres nadie para impedírselo.

– El vigésimo sexto… “Soy un tipo realmente fastidioso…”. Infecta sabandija infradotada, no hay calificativos que puedan insultar a una persona tan rastrera y mísera como tú. Disfrutas molestando al prójimo con tus continuas y fútiles faltas de respeto, aludiendo a posibles problemas físicos (como la obesidad) o diferencias raciales (como el color de la piel), pero, siendo sincero, ni siquiera eso se te da bien, estúpido incompetente. El mundo no gira a tu alrededor, Dross, tú no eres más que otro inútil inmaduro que se dedica a tocar los cojones siempre que se le permite. Es impresionante hasta qué punto puede llegar la depravación de las ideas que toman forma en tu mente, puto cerdo degenerado, ¿cómo se te ocurre arrancarte vellos púbicos para depositarlos sobre de las mesas de tus compañeras? Si algún día este planeta tiene la suerte de que me cruce contigo, tardaré apenas unos segundos en devolverte al cubil de alimañas del que procedes, maldito mentecato.

– El vigésimo séptimo… “¿Cómo es posible que hayan personas que se aguanten a sí mismas?”. Eso mismo pensamos todos de ti, porque nada parece estar más lejos de la realidad… nadie en su sano juicio (ni siquiera un ciego o un sordo, o alguien que sufra ambas discapacidades simultáneamente) te soportaría; de hecho, antes de someterse a semejante tortura, cualquiera se volaría la tapa de los sesos sin planteárselo dos veces. La mayoría de las vías que conducen el riego sanguíneo a tu cabeza están obstruidas, lo que afecta seriamente a tus neuronas, sintiendo éstas la imperiosa necesidad de hacer el mal a expensas del resto de tu cuerpo, que en ocasiones intenta resistirse a las impulsivas órdenes que imparte la desquiciada masa informe del interior de tu cavidad craneal. Da gracias por tener una vida tranquila a pesar de tus tendencias a ser un desagradable hijo de la gran puta, porque (siendo justos) yo creo que deberías haber nacido en una favela de Brasil, luchando a diario por conservar la vida, sentirías el declive en un continuo sufrimiento al ver que no prosperas en absoluto… tras unos breves instantes meditándolo, puedo afirmar que eso es lo mejor que te mereces, indigno saco de mierda.

– El vigésimo octavo… “Sí, aunque no lo creas, soy sudamericano (y otras cosas más)”. ¿Qué los pobres arruinan tu estilo de vida? Eres un repugnante fascista, ojalá vivieses en la miseria, perro sarnoso, oprimido por un puñado de hijos de puta egoístas que sólo piensan en sí mismos (tal y como haces tú). Los tipos de tu calaña estarían mejor reducidos a cenizas y enterrados a (por lo menos) 50 metros bajo tierra, en un lugar donde nadie os recordase; sí, ese es el sitio que te corresponde, sumido en el más total de los olvidos. Es todo muy bonito cuando no tienes que matarte a trabajar para ganarte el pan, ¿verdad? Llegar a casa después de no hacer nada por el bien de la humanidad y tener la comida hecha… mientras otras personas que se mueren de hambre hubiesen hecho lo imposible por llevarse algo a la boca. Si el comunismo nunca triunfó, es por culpa de gente como tú, capaz de joder al resto del mundo por su propia comodidad, que cada vez que vota se decanta por un mentiroso nato; así que, por favor, llévate tus estúpidos ideales a la tumba, abominable esbozo de derechista.

– El vigésimo noveno… “A la gente sí le importa lo que se dice en Internet”. Internet es un gran medio de comunicación en pleno auge que a todos nos aporta una infinidad de ventajas, eso no te lo niega nadie… pero lo que sí puedo rebatirte es que careces de todo respeto y autoridad moral posibles, no eres más que una piltrafa sin más méritos que cualquier otro ser humano, y si ofendes a alguien con tus gilipolleces, es porque ese alguien es aún más deficiente que tú, que ya es decir (a pesar de la inteligencia con la que crees contar), y no tiene la cabeza suficiente para escribir una réplica decente que te deje en ridículo, como cada una de las personas a las que aludes para herir sus sentimientos debería hacer. Eres tan obtuso algunas veces… pareces mongol, te lo digo en serio. La hueste de enemigos que te has creado celebrará por todo lo alto el día en que una súbita e inesperada lluvia ácida te pille tomando el sol, y, si tienes la nada merecida suerte de sobrevivir, yo mismo me ocuparé de martirizarte hasta que rayes el trauma psicológico, momento en el que cederé mi puesto a cualquiera que esté hasta los huevos de ti.

– El trigésimo… “¿Qué tan bruto crees que puede llegar a ser alguien? Entra aquí y sorpréndete”. Todos somos testigos de acontecimientos insólitos alguna vez en la vida, Dross… y si de verdad deseas expresarte correctamente, di que rara vez te levantas de la silla que hay delante de tu ordenador, y no que no te ha hecho falta levantarte, porque eso es lo que más se ajusta a la realidad. Presumes de ser alguien que ha vivido y experimentado un montón de cosas, pero sabes tan bien como yo que no es así… lo único que has logrado en tu vida es hacer guías de videojuegos y escribir pijadas sobre lo mucho que odias a todo el mundo. ¿No te das cuenta? Eres un puto friki, no sé cómo coño te permites seguir viviendo, con el aura que desprende tu ser (no te emociones, me refiero a esa peste que irradia de toda la gente que no se lava); entiéndelo, es normal que los niños rehúsen acercarse a ti… dejando a un lado tu olor, eres más feo que Marujita Díaz comiendo un limón, y no gozas del más leve atisbo de carisma. El ejemplo más claro de lo tonto que puede llegar a ser alguien sobre y bajo la faz de la Tierra, eres tú, y si vas a intentar ponerle un remedio a eso, empieza por quitarte esas gafas y ese sombrero, porque te dan la apariencia de una mezcla entre un sheriff de películas estadounidenses y un personaje de Barrio Sésamo.

– El trigésimo primero… “10 FORMAS EFECTIVAS PARA JODER A UN PROFESOR HIJO DE PUTA”. En lugar de desaprovechar la escasa lucidez que posees ideando esas absurdas maquinaciones, deberías razonar como todo hombre y mujer normal y corriente haría, y simplificarlo todo a pagar 30 € a unos macarras para que le den una buena paliza al profesor en cuestión, que no se le olvide en mucho tiempo… y cuando esté tumbado en el suelo atragantándose con su propia sangre, uno de tus mercenarios pronunciará el mensaje “de parte de un amigo al que jodiste”, propio del grandísimo Tony Montana, el único fascista que no me importaría que conservase la vida (quizá porque es el protagonista de una película y nunca existió en el mundo real). Ese método infalible, sumado a la estremecedora rapidez con la que se llevaría a cabo, sería definitiva y deliciosamente efectivo; puede que incluso dejasen de ocurrírsete todas esas chorradas de los e-mails, las cabinas telefónicas, el coche y demás mierdas, con las que únicamente conseguirías que, tarde o temprano, algún hijo de puta te sorprendiese haciendo algo que no debes, y tus acciones serían duramente castigadas de un modo que no te iba a hacer ninguna gracia.

– El trigésimo segundo… “Mujer al volante PELIGRO ADELANTE”. Me encantaría ver cómo conduces, criticando de esa forma a las mujeres que se sientan al volante de un vehículo… debes ser todo un as, sin un accidente ni una falta leve en toda tu vida, y seguramente también humillarías a Fernando Alonso e incluso a los protagonistas de “The fast and the furious” y “Taxi Express” en una carrera clandestina en plena calle. No sé qué tienes en contra del sexo femenino que te lleva a decir semejantes estupideces, pero me compadezco de ti… si condujeses al lado de muchas mujeres que yo he visto, se te caería la cara al suelo de vergüenza y tendrías que desaparecer para no perder al menos tu último vestigio de dignidad. Es más, sospecho que eres un de esos afortunados a los que les tocó el carnet de conducir en una tómbola, por acumulación de papeletas, ya que sabías que de otra forma no lo ibas a obtener. No sé cómo se te ocurrió tejer las hebras de esa telaraña de insultos que, por cierto, no se fundamenta en ningún dato, porque, estadísticamente, las mujeres sufren menos accidentes automovilísticos que los hombres, necio denigrante. Otra cosa; si la persona que te llevaba todos los días al colegio pasaba por cada bache que se topaba en su camino, no es porque fuera del sexo opuesto, sino porque era idiota, pero siempre en menor proporción que tú.

– El trigésimo tercero… “Noticia de Última Hora: Spammer ruso asesinado brutalmente!”. ¿Es que tu página web ahora también tiene función informativa? Pues deberías haberte explayado un poco más… porque con un titular, una foto y cinco palabras no nos dices nada, inútil. Vardan Kushnir, probablemente el más famoso spammer de Rusia, que envió millones de e-mails entre el 2002 y el 2003, ofreciendo cursos de inglés en su escuela “American Language Center”, fue encontrado víctima de una muerte violenta en su apartamento en el centro de Moscú. Con eso, tus lectores al menos se habrían enterado de algo, maldito imbécil.

– El trigésimo cuarto… “Ya sé lo que quiero para Navidad…”. Para empezar, ridículo soñador enfermo, el escudo protector de esos trípodes no aguantaría más de unos pocos días en nuestro planeta por motivos que, si viste la película, comprenderás perfectamente, y, por otra parte, ¿en serio crees que si esas naves existieran, alguien te iba a vender una, por muy exorbitante que fuese la cifra ofrecida? Una máquina colosal con una potencia nunca vista, creada para sembrar el caos y la destrucción por donde quiera que pase, con un rayo desintegrador incorporado… joder, nunca deseaste algo con más fervor, ¿eh? Pues te comunico que jamás pilotarás nada así, subnormal, aunque lo sabrás con tanta certeza como yo. Deliras, vil ponzoña, tu cerebro no tardará en derretirse si continúas imaginando tales disparates.

– El trigésimo quinto… “MALDITO SEA DIOS”. Me alegro de que te hayas lesionado (no importa en qué medida) la rótula, pues te lo has estado ganando durante mucho tiempo. Pero… ¿cómo que estabas rezando? ¿Y dónde queda lo que nos habías dicho acerca de tu ateísmo? ¿Ahora de repente tienes fe en el Señor y conoces las oraciones católicas? Ya no sé qué pensar de ti… eres patético. De todas formas, si Dios existiese, hace años que te habría partido un rayo, rastrero cabrón infame. El único que va a ser sacrificado eres tú, de la forma más horrible que se me pase por la cabeza, así que prepárate… me juego el cuello a que no te va a gustar nada.

– El trigésimo sexto… “Me han llamado enfermo… (también conocido como mis reacciones sobre un flash de gatos)”. Coincido con tu “amiga” en que eres un enfermo, pero no en que necesitas un psicólogo; lo que necesitas es una lapidación brutal y salvaje, ininterrumpida hasta el mismísimo momento de tu muerte. Es un flash que, a los ojos de cualquier persona normal, resultaría bastante emotivo, pero tratándose de ti… prefiero abstenerme de hacer comentarios. Ponerle tetas a una gata dibujada para discernir mejor que es hembra… ¿tú te has parado a pensar en lo que dices? ¿Tan corto es tu entendimiento que no te das cuenta desde el principio de que la mayor de las dos es la madre de la más pequeña? Qué tonto eres, no alcanzas a comprender ni las evidencias. Lo único que te gusta de la animación es cuando tiene lugar una masacre, y apalean a la gata grande. No te preocupes, perturbado; algún día recibirás esa inmensa paliza que llevas buscando tanto tiempo, y sabes que yo estaré presente… en el bando enemigo.

– El trigésimo séptimo… “Kung-Fu Hustle: la nueva mejor película del mundo”. La nueva creación del cineasta y actor Stephen Chow, más conocida en mi país como “Kung Fu Sion”… cuenta con un guión casi mediocre que, para los que no tienen ni puta idea, puede ser camuflado con un presupuesto considerable, hoy en día el más importantes factor de cualquier película. Es cierto que tiene una gran calidad de humor, con muchas escenas graciosas que nos hacen reír cada poco, pero en el fondo es una basura de producción, con uno de los argumentos más absurdos nunca vistos. Además, es un claro homenaje a Bruce Lee, ese famosísimo actor “experto” en artes marciales muerto tiempo atrás, fundador del “Jeet Kune Do”, al que todo el mundo sobreestima incomprensible y enormemente, llegando a decir que ese fibroso saco de huesos aventaba contra la pared un saco de 136 kilogramos de una patada lateral… y por si fuera poco, hay alguien que da más rienda suelta a su imaginación si cabe, que testifica haber visto cómo, con un puñetazo de una de sus manos desnudas, enviaba a una persona de 100 kilogramos a 4,5 metros de su posición inicial (hasta qué extremos se puede engañar a la humanidad, ¿eh?). Conclusión: podemos reírnos con Kung Fu Sion, pero, como película, es una auténtica puta mierda. Si trabajases como crítico de cine, pasarías hambre, un hambre tan atroz que llegado un momento tendrías que empezar a comerte tu propia carne, aunque no tardarías en morir intoxicado (una de las consecuencias de no lavarse), gilipollas de los cojones.

– El trigésimo octavo… “Otra conversación interesante por MSN…”. Es casi imposible que alguien sea tan tonto como tú puedes llegar a serlo, y lo más gracioso de todo es que te crees inteligente… pues yo te digo que ni de lejos. ¿Por qué, de entre todos los canales que hay en la televisión, eliges precisamente el de anime (tipo de dibujos animados por el que aseguras sentir un odio profundo e irreversible)? Pareces todo un fanático de esa serie llamada “Prince of Tennis”, y también de “Los Caballeros del Zodíaco”, cuya banda sonora debes conocer a fondo, pues de entre todas las canciones posibles, escogiste la de Shaka, Caballero de Oro del signo de Virgo, para poner en práctica tus estúpidas ocurrencias… en este caso mantener la conversación más propia de retrasados mentales que he visto en mi vida. ¿Dónde queda tu madurez? Defraudarías a tus progenitores si al menos se dignasen a leer tus escritos, pero da gracias a alguien, aunque sea al aire, porque ellos no saben nada de ti (ni quieren saberlo). Echa otro vistazo a esa conversación, y cuestiónate detenidamente si de verdad tu intelecto está preparado para sobrevivir en este mundo. Y otra cosa… en el tennis, las puntuaciones son de 15, 30, y 40; en el caso de que ambos jugadores se encuentren en un empate a 40, el primero en hacer un punto recibe ventaja, y, si consigue anotarse el siguiente, victoria. Infórmate antes de hablar, bazofia inculta.

– El trigésimo noveno… “Recórcholis… ¡me han dibujado!”. Néstor… ¿quién es? ¿Tu novio? ¿O alguien al que le chupaste la polla viendo Sin City? Porque ese dibujo guarda una gran semejanza con muchos de los personajes de esa película (todos los que llevan una gabardina negra). Tras ver esto, me parece que nada de lo que pase en mi vida me cogerá por sorpresa, porque ya he contemplado lo inimaginable; la indecencia en la humanidad puede alcanzar unas cotas que rozarían el cielo, y la gente como vosotros contribuye a que lleguen a su máxima plenitud.

– El cuadragésimo… “Qué tan bruto crees que puede llegar a ser alguien parte 2: La razón de por qué somos Tercer Mundistas revelada”. Permíteme corregirte… respecto a la ortografía, los habitantes de Sudamérica son como los del resto del planeta; en programas como el MSN, abrevian las palabras a su antojo o las escriben descuidadamente, porque a nadie (exceptuando a imbéciles como tú, claro está) le importan esos detalles, a no ser que le impidan captar el significado de alguna frase. La persona que se dirigió a ti desde El Salvador, seguramente era un usuario novato de Internet, y lo que te dijo sólo demuestra su falta de conocimiento acerca de un progreso y medio de comunicación tan innovador que, probable y desgraciadamente, es escaso en su país. Y sobre los españoles… te recomiendo que no los nombres en tus artículos y mucho menos para decir algo así, porque incluso el más tonto de todos se reiría de ti, sólo comparando la educación y cultura que recibió él, con la que recibiste tú; yo mismo, como estás viendo, puedo humillarte sin el mínimo inconveniente, para mayor regocijo del mundo entero.

– El cuadragésimo primero… “Frases selectas para la ocasión…”. Por lo visto, estás alcanzando el límite de tus capacidades; ya ni siquiera eres capaz de decir tonterías con algo de coherencia, sino que te contentas con hacernos testigos del jodido repertorio de frases más carentes de sentido jamás visto. Dime una cosa, analfabeto de mierda… ¿qué te aporta escribir estas gilipolleces? Yo, en tu lugar, perdería unos minutos mirando hacia mí mismo y sopesando mis posibilidades, para replantearme justo después mi despreciable y mísera vida.

– El cuadragésimo segundo… “Tengo los pezones disparejos…”. Desde luego, no estaría de más que alguien te denunciara; has osado publicar en Internet las fotos más asquerosas de la historia, que producen arcadas tras mirarlas durante apenas unas milésimas de segundo. ¿Qué nos importan tus deformidades? Los pezones no son tu principal problema… antes de preocuparte por ellos, deberías cambiarte la cara, y si algún cirujano accede a intentar realizar la casi imposible labor de hacerte menos feo (porque sería imposible que llegaras a ser guapo), seguramente te cobraría un plus por horas extras y una indemnización por maltratos psicológicos, lo que sería perfectamente comprensible.

¿Has visto? Tú, que te crees la pesadilla de media Sudamérica y te enorgulleces de tus artículos, atribuyéndote el odio de mil personas y considerándolo un mérito inigualable, simplemente eres otro más. No te desmoralices, tus pésimos intentos de alzarte por encima de los demás mediante la escritura se quedan en un rotundo fracaso, pero puede que prosperes en otros campos, como la prostitución o la limpieza de baños públicos. La verdadera vocación de cada uno se descubre en los momentos más inesperados, y el tuyo aún no ha llegado. Paciencia.

Quizá aún haya esperanzas para ti, puede que tengas una remota posibilidad de redimirte… pero deberías suplicar por ello. Tu necio comportamiento obliga a todo ser vivo a sentir un flagrante desprecio hacia ti; no sirves a ningún propósito superior a tus propios caprichos, que se reducen a insultar sutilmente al máximo número de gente posible, aunque tu dominio del lenguaje no se demuestra tan sólido como creías. Asume de una vez por todas que en ti anida la estupidez suprema, y que así ha sido desde que naciste.

No toleraré más insolencias Dross; no le dediques más tiempo a tu mierda de página web, porque, de lo contrario, cada vez que escribas algo que no sea de mi agrado, ten por seguro que lo pagarás caro… te despojaré nuevamente de tu manto imaginario de poder y gloria, en todas las ocasiones que haga falta, para que percibas el alcance que posee el extenso horizonte de tu desmedida ingenuidad.

Eres una lacra que infecta el Sistema Lácteo, y no tienes ningún papel en el curso de la historia futura; en cambio, casi todo el resto de la humanidad, a pesar de ser tan sólo piedras en el inmenso océano cósmico, provocamos ondas que reverberarán en la eternidad.

Espero que al menos consigas reunir la suficiente fuerza de voluntad (tu autoestima debería exigírtelo) para responderme en tu sección “Hatemail”, aunque no me extrañaría en absoluto que actuases como el cobarde que eres, ocultando a todo el mundo esta afrenta que te sitúa a la altura del barro. En caso de que te decidieras por la segunda opción, consideraría declarada mi victoria, pero antes piénsalo bien e intenta defender tu honor. Retroceder, nunca; rendirse, jamás.

Me río de ti, idiota… haz lo que quieras; trata de luchar por tu dignidad o huye de tu destino. En ambos casos, gano yo.