guiaviajero

 

 

 

 

Durante la vida, las cosas importantes que nos destinan a hacer terminan, muy a menudo, -como por regla general- convirtiéndose en un infierno: sabemos por ejemplo que el matrimonio rara vez funciona, y que las veces que lo hace, más de uno se lleva el encontronazo, allá en la hora final, de que el largo recorrido tal vez no haya valido la pena.

Otro de esos detalles que marcan la vida es viajar.

Viajar es algo así como la actividad vacacional por excelencia, y, como las cenas de Navidad -y las reuniones familiares de esas fechas-, puede, a menudo, no ser más que un fistulento amasijo de pus y mierda.

Es por ello que, como viajero experimentado (nunca aprendo la lección y por eso sigo haciéndolo, lo que dicho sea de paso quiere decir que justo he llegado de viaje y por ello las actualizaciones volverán a ser regulares como antes, fastidiosos y exigentes hijos de puta) he confeccionado una Guía para el Viajero, que podrás utilizar la próxima vez que vayas de viaje y con ella hacer tu experiencia en los aeropuertos y el avión no sólo mucho más amena, sino tranquilizadora y divertida, ocasionando que las horas pasen bastante rápido y seas tú quien le propine disgustos al aeropuerto y sus empleados, en vez de ellos a ti.

La guía sirve, además, para evitar que las esperas se vuelven largas, y que por ello corras peligro de gastar dinero en los carísimos Duty Free.

Espero que el siguiente contenido te sea de utilidad.

 

 

–––•(-• La Guía del Viajero •-)•–––

 

 

 

1) Primero y principal: Nunca viajes por Aerolíneas Argentinas

 

En el avión he visto a familias de argentinos disimulando el acento por uno peruano o incluso chileno con tal de que no los identifiquen como procedente del país de la otrora compañía.

 

 

2) Cuando compres en los Duty Free, y des un billete grande y debido a falta de sencillo te pregunten si te pueden deber 10 centavos del cambio (o cualquier otra cifra), diles que no.

 

A un estadounidense no sólo no se lo preguntarían, sino que además, la cajera se desviviría por devolver el vuelto justo (incluso si por ello tiene que darle diez centavos de más)

 

 

3) Una masturbadita en el baño no le viene mal a nadie…

 

En el aeropuerto o en el avión: nunca viene mal y entretiene por diez minutos… por no decir que la picardía del acto puede alegrarte un poco. Por otro lado, puedes decir, (si lo has hecho dentro de la nave), que eres de esa élite limitada de sólo 100.000 personas que se han masturbado a 5000 pies de altura.

Si decides hacerlo en tierra, entonces puedes empezar tu propia recopilación de aeropuertos donde has dejado tu legado… yo mismo tengo una agenda con un mapa:

 

worldmapbizarro

Aeropuerto Internacional de Ezeiza, Argentina, Aeropuerto Internacional Viru Viru, Bolivia, Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, Perú, Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, Venezuela, Aeropuerto Internacional de Miami, Estados Unidos, Aeropuerto Internacional John F. Kennedy, Estados Unidos, Aeropuerto Internacional de Madrid-Barajas, España, Aeropuerto Nacional Jorge Newbery, Argentina.

 

 

espermadross

 

 

 

4) Mientras más cara de culo tengas, más van a pensar que vienes de un país desarrollado

 

Aclárate la garganta varias veces para asustar a cualquier persona que intente hablar contigo.

 

 

5) Puedes leer la revista PLAYBOY o PENTHOUSE en público, siempre y cuando tengas cara de culo

 

Si ya has desarrollado bien la regla 4, entonces puedes intentar la 5… sirve sobre todo si eres joven: si te ven leyendo Playboy en público, es muy posible que la gente te mire con mala cara, pero si pones cara de culo, entonces van a pensar que eres un tipo respetable que está viendo a las féminas sin ninguna intención de morbo.

 

Observa:

 

penthousedross

 

 

6) Cuidado con los precios del Duty Free

 

Vi una caja con 24 alfajores a 15 pesos, y pensé que era una ganga. Cuando lo fui a llevar a la caja registradora, la mujer me informó que en realidad eran 15 dólares.

Al final pagué porque en verdad quería llevármelos.

Después de dejarle los billetes, la señora me pidió mi número de pasaporte y tarjeta de embarque (cosas con las que siempre te molestan en el aeropuerto y que me sacan de quicio) así que le metí el puño por la vagina y le aplasté las trompas de falopio.

 

 

7) Si algún pasajero sentado cerca de ti no te agrada o te trató mal, bombardéalo con mocos

 

En el momento que apaguen las luces, o se ponga a dormir, o esté distraído, empieza a sacarte mocos, redondéalos, y tíraselos.

Esta labor puede quitarte al menos 30 minutos de tiempo.

 

 

8) (extensión de la regla 3) si hace mucho que no lo has hecho, sobre todo si llevas muchas horas de vuelo, o viajes por conexiones, ten cuidado y mírate al espejo antes de salir del baño

 

Si hace mucho no matas a tu gusano, toma precauciones antes de salir del baño… cuida tu aspecto personal.

 

Ejemplo:

 

MAL

malmass

 

 

BIEN

bienmass

 

 

 

9) Si piensas que la aerolínea te cobró de más, o no te dieron el servicio que te merecías, entonces dáñales cosas en el avión

 

Antes era mucho más fácil porque se permitía llevar cortaúñas a bordo y podía malograr los asientos… más sin embargo, el ingenio humano siempre debe prevalecer: todavía se permiten llevar bolígrafos y marcadores de cualquier tipo. Deja mensajes subversivos en el respaldar del asiento. Estoy seguro de que se te ocurrirá algo mejor que “esta aerolínea es una mierda“.

El mejor lugar para dañar cosas es, sin embargo, el baño: puedes tapar el inodoro con papeles, o arrojarlos donde supuestamente no se debe… o limpiarte el culo con el papel y pegarlo al espejo, o, si en verdad eres de armas tomar, deja huellas de excrementos con tus manos alrededor de todo el baño hasta convertirlo en una especie de cueva cavernícola australiana.

 

10) Deja mocos pegados en lugares secretos a ver si los encuentras alguna otra vez que vuelvas

 

Yo lo he hecho. Dejo mocos inmensos pegados en lugares ocultos del aeropuerto, difíciles de ver (baños, debajo de los asientos en la sala de espera, debajo de alguna mesa, etc) para ver si, el día que vuelva a estar ahí, los veo otra vez.

Aún cuando se es adulto a uno no se le olvidan las ocurrencias aventureras de la infancia.

 

 

Viajar no tiene que convertirse en una pesadilla, ni tampoco en algo tedioso: lo único que hay que hacer es convertir en víctima a las personas que siempre te han convertido en víctima a ti. No dejes que te arruinen el viaje… el requisito más difícil es aprender a pensar rápido y actuar a tiempo: pero con práctica, paciencia e imaginación, cualquier cosa se arregla.

 

disculpesenora¿Qué dice, señora? ¿Que tengo qué?