Una de las peores acusaciones que puede caerle encima a un escritor, ya sea de novelas, de revistas, o inclusive de blogs, es que lo tilden de plagiador.

La sola palabra, de hecho, debería dar grima cuando la usan contra uno. Es algo así como si te dijeran en la cara “eres mierda de perro” y “patético” al mismo tiempo.

Las razones sobran: los plagiadores tienen fama de ser los lamebotas del mundo literario (o de cualquier otro mundo del que copien material). Vienen a ser ese tipo de villanos que son serviles hasta el colmo del asco, esos que son capaces de hacerle sexo oral a una piñata con tal de arrancar algunas risas a su verdugo y conseguir que le perdonen la vida. En el reino animal, el ejemplo más directo sería el de las ratas, pero no las ratas feroces con dientes afilados, sino esas que se paran en dos patitas con la cola enrollada intentando robarle a un tigre una rayita pequeña para ponérsela en la espalda.

En el mundo de las enfermedades literarias, un plagiador es un sidoso.

Es alguien con la conciencia ciega, pero no esa conciencia que lo obliga a uno a detener el auto para darle el aventón a la pobre mujer que está cargando dos pesadas bolsas bajo el sol, no es esa conciencia que nos impediría abrir la mano y darle a la misma mujer una nalgada de esas que hacen que la palma pique por media hora. Es la conciencia que resguarda el orgullo propio, la que tienen incluso los hijos de puta, la que lo conmina a uno a hacer todo lo posible para no ser percibido como un pobre huevón.

Un plagiador es algo que ni siquiera las personas que no se interesan en lo más mínimo por su propia reputación querrían ser, ni siquiera a un sodomita capaz de subirse a la tarima y meterse un matafuegos por donde no le pega el sol, sin importarle que tuviera de público a su propia madre, le gustaría que lo tildaran públicamente de plagiador.

Y la razón es sencilla: eso es básicamente igual a que le dijeras a alguien que no es nadie, que no significa nada.

O, de ser alguien, entonces una persona que se conforma con robarse un espacio bajo la sombra de otro. Un sujeto tan triste que para hacerse notar es capaz de masturbar el pequeño garbanzo que tienen por pene-talento contra la huella dactilar del dedo meñique de uno.

A todas y cada una de las personas que me han enviado correos electrónicos diciendo que están interesados en escribir, yo siempre, invariablemente, los he animado a que lo hagan, porque la verdad, eso es bueno… y saber poner sobre el papel lo que pasa por tu mente, y saber expresarse, y conseguir un estilo propio, es genial.

Pocos saben, de hecho, que eso aumenta la inteligencia y el criterio.

¿Te gusta lo que leíste en esta web? ¿Quieres intentar algo similar? Pues hazlo. Eso, de ninguna manera, te lo tildaré yo de plagio, porque 1) yo no he inventado el sarcasmo, el enojo ni la obstinación, 2) yo no he inventado el humor negro, y 3) ciertamente no soy la primera persona que se queja públicamente de todo lo que le molesta, ni estoy de ánimos para tener la tonta audacia de insinuar que todo lo anterior descrito es un copyright registrado a mi persona y que por lo tanto que soy el único que lo puede hacer.

Lo peor es que esto ni siquiera empezó con Internet, sino que se popularizó grandemente en los 70’s, con el surgimiento de Tom Wolfe (periodista gonzo) y su ralea, quienes pusieron de moda el estilo del tipo enojado que habla frente a la cámara en un segmento del noticiero, listando las cosas que los hacían enfurecer, (aunque haya cierta persona que goza también de fama y no reconoce todavía que, de hecho, se fusiló el estilo del fallecido Sam Kinison, haciendo una versión “literaria” al purísimo estilo de sus monólogos, por no decir que, desgraciadamente, nunca lo podrán joder lo suficiente, porque demasiado tarde se descubrió que parte de su fama la ganó gracias a un artículo donde criticaba dibujos mierdosos de niños, cosa que el comediante anteriomente mencionado hizo en un sketch de Saturday Night Live, durante los 80’s, amparándose, el autor de la web, en que el 95% de sus lectores son mariquitos de 15 años cuyo límite de memoria no va más atrás de “Jackass”).

Pero sin embargo, cuando dos personas, dueños de dos blogs diferentes, hacen algo como ésto… :

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20 de Marzo, año 2007
9 de febrero, 2007 (un mes antes, en mi web)

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O esto…

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Del artículo “El Laberinto del Fauno es la mejor película del universo”, escrito el 19 de febrero

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O esto…

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3 de febrero, 2007
26 de febrero de 2005 (el primer artículo escrito en esta página).

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O peor aún, ésto:

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Febrero de 2007
Artículo publicado el 18 de octubre de 2005, “Mi perro es un hijo de puta”

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… entonces ya estamos llegando a un extremo grave.

Lo que más pena da, es que en el caso del primer ejemplo (Le vendí mi alma al diablo…), cuando el pobre chico intenta cambiar una que otra palabra para hacer al artículo que se robó, de algún modo, “más suyo”, se las arregla para cagarla metiéndole cacofonías, y el escrito final le queda como una mierda, lo que encima me debería resultar ofensivo en más de un nivel a mí, el autor original.

De hecho: cuando me enseñaron el link, y me puse a leerlo, recuerdo haberme precipitado a mi web para ver si yo había sido tan marmota como para escribir la palabra “estaba” o “estaban” 3 veces en 3 líneas.

Es decir: para colmo de males me está copiando un tipo que escribe tan mal, que el hijo de puta se las arregla para cometer errores aún cuando copia los escritos de otra persona. Leer mis artículos “filtrados” por él resulta como si te pegaran corriente en las bolas, y encima estando éstas previamente húmedas porque te las chupó una puta y un vagabundo (que posiblemente sea la mamá del blog de uno y el papá del blog de otro).

Y con honestidad puedo decir que no estoy enojado, me hallo, de hecho, sorprendido. Es en serio: no me molestaría intercambiar unas palabras con el chico que hizo el artículo del gato y aconsejarle unas cuantas cosas, porque yo me lo imagino a él, -pobrecito el pendejo-, con una cámara digital y un amigo o una amiga, haciendo lo imposible para que sus fotos quedaran igual a las de esta página, y encima haciendo la faena no con un perro, sino con un gato, lo que debe resultar diez veces más difícil.

Y otra de las razones por las que ésto no me enoja es que el sólo hecho de que yo esté escribiendo sobre estos dos payasos, atestigua lo tonto que fue de su parte haber intentado copiarme y no pretender que alguien se diera cuenta y me lo notificara eventualmente… cuanto y más porque las visitas de mi blog se han disparado en los últimos dos meses, y, por lo tanto, cada vez más gente sabe de dónde sale este material.

Entonces, muñecas, ¿a qué juegan? Porque yo me imagino que cuando colocan mi artículo en sus blogs, encima de la culpabilidad previa, deben presionar refresh cada 5 minutos para ver si al fin alguien se dio cuenta de lo que están haciendo, y los exponga públicamente ante sus propios lectores (y eso por ser amable, porque, a la hora de la verdad, técnicamente, el pequeño público que ustedes se han ganado no son realmente su público).

Yo supongo que ese es el miedo con el que debían vivir hasta hoy: esperar a que alguien se diera cuenta.

De verdad, qué triste.

Gracias por hacerme recordar qué bueno es ser yo, y qué horrible sensación de nulidad existencial debe sentirse ser ustedes, bufones.

Me dan lástima.

Sin embargo, y aún lástima de por medio, creo que hay que darles una lección ejemplar.

La dirección de sus blogs son: http://potosi-sux.blogspot.com/ y http://ahm3dblog.wordpress.com/

Pasos para dar una lección ejemplar

A) Llénales las casillas con mierda literaria y/o insultos de cualquier índole, practica tus peores guarradas verbales con ellos, desahógate, escríbeles lo más ácido que se te ocurra, cágate en sus muertos, límpiate el culo con sus lápidas, búrlate del rostro de sus padres, pero sobre todo recuérdales (para que así sus escasos lectores lo sepan) de dónde han sacado el material que se robaron…

B) Búrlate de la mala ortografía que tienen y de lo poco inteligente que son por no escribir bien, procurando cometer ustedes mismos errores ortográficos asquerosos (ese tipo de necedades hacen indignar bastante a la gente)

C) Búrlate y cágate en el lugar exacto de procedencia de estas personas (no en el país, porque no sería justo, sino de sus ciudades): apliquemos la Ley Shogun… si ellos se han deshonrado, entonces han deshonrado a todo su pueblo.

D) Dales con todo lo que tengas en el arsenal, que queden pidiendo perdón. Hazles tanto flood que cuando el hijo se conecte no sólo llore, sino que además quiera montar otro blog porque piense que ése le quedó irrecuperable.

E) Si te sientes con ganas, intenta psicoanalizarlos y recordarles lo patético que es plagiar.

F) Todo lo que tu equipo futbolístico no pudo hacer en las últimas competencias lo harás tú mismo en representación de tu patria: 300 pepazos por el orto. Vamos a ganar Los Juegos Interamericanos de invasión maldita y despiadada de blogs.

G) Puede que te inspires más después de ver la película “300”. Si la tienes a tu disposición o en una cartelera cercana, hazlo y luego dirígete derecho a los blogs y grita “THIS IS (seguido del nombre de tu país)” y ataca.

H) Hay una posibilidad de que perdone a los plagiadores si:

1) quitan el material de sus webs

2) me escriben un mail notificándomelo

3) acceden a chuparme el pito

Y ULTIMADAMENTE: escribirle a alguna autoridad o moderador del servicio de Blogs bajo el que se alojan (si es que hay) y avisarles sobre el asunto. Como desgraciadamente uno solo no hace peso, entonces lo haremos entre varios.

Si ustedes logran llevar a cabo esta lección ejemplar, les prometo que el jueves en la noche como premio, publicaré una foto de mi ex novia en traje de baño.

Saludos a todos.

Un agradecimiento especial a:El Zorro Nulmes, Francisco Nava por traer a mi atención los plagios.

 

Y SOBRE TODO
Muchas gracias a todas las personas que han posteado mi material en blogs y/o foros, y me han colocado el crédito por ello. Primero, porque aprecio que les guste lo suficiente como para ponerlo ahí, segundo, porque agradezco su honestidad. El mundo siempre admirará lo enorme que son sus penes.

 

 

Misión Cumplida

A sólo las 12 horas de haberse publicado el artículo, la presión dio resultado, y llegó clara y directa a ambos sujetos.

El autor de ese espejismo versión bodrio de este sitio (el que se sacó fotos con el gato), quitó todos y cada uno de los artículos que plagió, y, gracias a la marea de insultos que le llegó, tuvo que quitar por tiempo indefinido la posibilidad de hacer comentarios en su sitio. Mientras tanto, el señor de “Qué horrible es la vida en Potosi” fue un poco más digno, y decidió abandonar sus andanzas en el mundo de los blogs.

En menos de 24 horas, le pateamos el culo a dos plagiadores, y dimos un mensaje claro para una minoría silenciosa que pulula entre las paredes y los inodoros: esa que tiene ganas de darse a conocer al mundo… con el material de otros.

Creo que esta no será la última vez que algo así suceda, pero no importa: lo escribí en una ocasión y lo repito de nuevo: siempre, indefectiblemente, va a salir una persona que me avise de una situación así, y el que crea que tal cosa no le sucederá a él (porque siempre hay un pendejo que comete el mismo error) entonces ¿para qué molestarse en hacer nada, en primer lugar? Está apostando a un proyecto en el que, la única forma de mantenerse a salvo, es que su público no crezca nunca.