Llegué a Argentina después de un viaje de mierda en el que tuve que hacer escalas en Perú y en Chile. Me encontré con toda clase de pasajeros maleducados, entre ellos uno que reclinó su asiento para ponerse a dormir, sin pedirme disculpas porque casi me aplasta las piernas, que tenía cruzadas en ese momento… por lo que me entretuve el resto del viaje sacándome mocos y bombardeándole el pelo.

Buenos Aires es una ciudad grande, hermosa, europea y cosmopólita… el único defecto es su habitante: el porteño, el cual es un puerco y una plasta de mierda.

Muchos dicen que los argentinos son tipos arrogantes, pero caen en un error: el habitante de la capital ES el arrogante, la gente del interior del país es apacible, cálida y por lo general muy buena.

Mientras más personas conozco, más me doy cuenta de que aquí viven sujetos que serían capaces de votar en unas elecciones por la extinta figura política que tanto han estado criticando desde hace 10 años…

Duhalde, el presidente que llevó al país a la ruina ¿el hombre más odiado? Claro que no… dénle 5 años y ganaría unas elecciones con el 95% del electorado a su favor: todo lo que necesitaría es tomarse una foto con Maradona.

Y hablando de Maradona, me parece que sería capaz de ser presidente el día que se lo proponga… de hecho, es posible que lo dejen hacer una dinastía si depronto amaneciera con ganas de abandonar su programa de TV para comenzar una carrera política.

italian_wine

Una buena botella de vino – 100 pesos

gardel

Colección de discos de Gardel – 44 pesos

peugeot

Un Peugeot nuevo – 30.000 pesos

hooligan

Humillar en el Mundial de Fútbol al equipo del país que les quitó Las Malvinas
no tiene precio

 

El único problema es que, al margen de las hazañas futbolísticas en tiempos de depresión social, los argentinos estarían dispuestos a poner en el poder a una persona vomitiva.

No es que me queje, yo también puedo ser una plasta de mierda a veces… estoy aquí por la boda de mi hermana y ni siquiera quería venir.

Pero el resto es bonito. Como escribí antes, es una ciudad bastante europea, y eso ya de por sí la hace más bonita que muchas otras que yo conozco. Por otro lado, la gente es amable y te atienden bien en las tiendas. Los taxis son un poco caros, pero como las calles están tan transitadas puedo bajarme y salir corriendo una vez que haya llegado a mi destino.

El clima es bueno. Me avisaron que en esta época del año hace un calor capaz de matar… por lo que además puede decirse que el porteño es exagerado.

Ahora mismo son las 8:00 PM y no ha anochecido… me parece extraño: de donde yo vengo oscurece generalmente a partir de las 6:30 de la tarde.

Me asomo por el balcón y veo la ciudad: está despierta a todas horas: es increíble. En Buenos Aires, da lo mismo que sean las 3 de la tarde o las 3 AM: siempre hay tránsito, siempre hay peatones, siempre hay gente paseando a sus perros, siempre hay bocinazos y ruidos de motores… todo eso me pareció interesante hasta el momento que me tocó ir a dormir. Por lo que de ahora en adelante tomé la determinación de mear en el balcón y no en el baño. Tengo que devolverle la ingratitud a esta ciudad de alguna manera.

elegida

Aquí estoy yo comiéndome un “chori” frente al río más limpio de todo el continente. La brisa estuvo a punto de quitarme el sandwich al menos tres veces, mi sombrero, sin embargo, permaneció sobre mi cabeza todo el tiempo. A los machos interpérritos con cojones de aluminio como yo no se nos cae el sombrero… nunca.

 

En lo que consiga alguna otra cosa interesante en la ciudad, habrá una nueva actualización… presumo que no me tomará mucho tiempo.