Había escuchado que para las gringas el culo masculino es un importante eje de atracción erótica. Nunca lo entendí, es decir ¿qué van a hacer ellas con un culo? ¿Qué parte del cuerpo van a meter ahí para que se sienta rico? ¿Acaso será que lo ven como uno de esos peluches que provoca estrujar con las manos? Por más que me pongo en el lugar de una fémina no lo comprendo y, encima, me da cosa, porque estrujar un culo es peligroso; nadie quiere que le ‘esmochen la cara de un pedo.

Con el pasar de los años fui familiarizándome un poco con el asunto, o mejor dicho, fui tomando conciencia, no por entenderlo sino porque descubrí que me falta culo. Soy una hiena, no tengo nalgas.

Una vez tropecé de espaldas y me golpeé la cabeza, cosa que no sería del todo extraña si tenemos en cuenta que no me caí para atrás como una pieza de dominó sino que flexioné las rodillas; lo que debió haberse golpeado primero fue mi trasero, no el cráneo, pero es que soy una tabla de surf. Mi culo es el equivalente al cuello de Stimpy; mi espalda termina en el culo, sí, pero NO TENGO culo.

no_tengo_culo_1no_tengo_culo_2
no_tengo_culo_3

Es terrible pensar que cuando voy al baño los desechos caen a la taza del water no de entre unas nalgas sino a través una pared. Un marco surrealista, un monolito.

No es una deformidad con la que me sienta en paz; ninguna silla es cómoda para mí. Sentarme en cualquier lado es tu equivalente a sentarte sobre una superficie que no tenga cojín. Se siente como PUM. Para mí sentarme en cualquier lado es PUM.

Ay David siéntate, vamos a hablar. PUM. Hola David mi mamá te invitó a comer, ven a la cocina y siéntate… PUM. Hola Juan, ¿me prestas el baño? ok Dross“. PUM. David buen viaje, PUM. “Buenos días chicos, espero que hayan regresado con ánimos de las vacaciones, tomen asiento” taca, taca, taca, taca, PUM, taca, taca, taca..

Sé que a la gorda no le gusta, y peor aún, pienso que ella se siente igualada debido a este defecto. “Yo soy gorda, pero tú no tienes culo“. Es una forma muy egoísta de ver la relación… pero no la culpo, llama la atención, en especial cuando estoy desnudo.

Es tan, pero tan plano, que cuando estoy acostado provoca ponerle un mantel y hacer la mesa.

Se podría construir un castillo de naipes sin problemas. Si me pusieran a andar deslizándome boca abajo sobre una carretilla podría llevar cervezas. No se caerían. Incluso si las empujas se resbalarían al borde de mi cintura como si fuera una tabla, pero no se caen. Y si uno la volcara a propósito el líquido se quedaría ahí, no iría a ningún lado; se podría sorber con un pitillo.

Podrían amarrarme a Bob Esponja al trasero para arrojarnos ambos en plan Banzai contra el mundo. Si llego a montar mi propia compañía de videojuegos, se llamará SQUARE-ASS.

En una nota aparte, es bastante terapéutico compartir estas cosas con el mundo…