Sácate el pulgar del culo y contéstame estas preguntas: ¿has estado dudando de tu heterosexualidad? ¿Demasiado ocio en tu vida? ¿Las tetas en jpg han perdido su cualidad erótica? ¿Cada vez acaricias más la idea de expandir los horizontes? ¿Has estado encontrándote “accidentalmente” con fotografías pornográficas que no sean explícitamente heterosexuales y culpas a ese dedito travieso que se desliza por el mouse? ¿Has estado “olvidando” poner el filtro de videos heterosexuales durante las visitas que haces a Xtube.com? ¿Te afeitas los pelos de los dedos? ¿Todavía usas tangas en vez de boxers y, sobre todo, estás interesado en los secretos del punto G masculino?

Si la respuesta es afirmativa entonces es hora de que veas esta película y pruebes este juego, o de que pruebes este juego y veas esta película, el orden de los factores no altera el producto: un coctel de masculinidad cavernícola que hará que te soples los mocos con ladrillos y uses papel toilette hecho de tapa de alcantarilla. Tu miembro ya no olerá a cloro sino a hornos crematorios y tus bolas ya no tendrán vellos sino vigas mal empastadas. Tus eyaculaciones serán chorros de mampostería y tus meadas sangre de alien.

LA PELÍCULA: PUNISHER, WAR ZONE

Punisher War Zone es una de las mejores películas de super héroes que he visto, y eso viniendo de alguien al que no le gustan esas películas. Como creativo soy extremadamente conservador. Me parece que los planos no deben cruzarse; al cómic lo que es del cómic y al videojuego lo que es del videojuego. No vale la pena decir que las traslaciones decentes de ambos metaversos son muy raras sino que más bien casi nunca funcionan, y cuando lo hacen va de la mano de un director brillante que, a menudo, considera que tiene cosas más importantes que hacer con su carrera que adaptar cómics.

Pero con Punisher War Zone no hay vergüenza, no en lo absoluto. Primero porque es para adultos sin tropezar en el intento, y segundo porque a veces es tan mala que es brillante. Oséase; tiene flujo para ser de culto. Te esperan risas de villano de castillo y acción a chorrazos moja lámparas. Nunca se había representado tan gloriosamente la compensación masculina de las armas sobre el órgano sexual y la imposición de la justicia decadente de los hombres. El Punisher es un cavernícola fascista.

¿Te acuerdas de la versión del 2004 de Thomas Jane? ¡Vaginas! La interpretación de Ray Stevenson es mejor. Esta película es vasta, borde y compulsiva, y Stevenson ES el Punisher.

Es el filme perfecto para ver con tus amigos entre doritos y cervezas, o incluso solo; no cambia que al final los botones de tu camisa saldrán disparados contra la pared y le rompas el coxis a tu hermana.

PUNTUACIÓN: TRES MIL MILLONES VEINTIÚN MIL

EL JUEGO: RESIDENT EVIL 5

Resident Evil, Resident Evil, Resident Evil… no hay manera de repetir ese nombre tres veces sin un cigarrillo a medio fumar y las piernas abiertas como capót de carro recalentado. Para cualquier videojugador Resident Evil 4 es el equivalente directo a decir Clítoris.

Cuando hay una reputación sobre la cual vivir surgen inconvenientes y Resident Evil 5 no es la excepción; su antecesor es superior en más de un aspecto, pero eso no desmerece la nueva entrega que, lejos de ser el pendejo culoroto de la familia, es una perlita.

Esta vez la aventura se desarrolla en Africa; una región entera está llena de zombis y es tu trabajo eliminarlos y develar el plan siniestro antes que sobrevenga una hecatombe de proporciones bíblicas que nos deje el ano como las medias de Gargamel.

Por supuesto, la historia es mucho más extensa, pero quien sería yo si me pusiera a revelar detalles importantes, como que por ejemplo Chris se muere. Ajá, ¿ves, qué desagradable es? Chris no se muere, Albert Wesker se muere, pero ¿ves qué desagradable es?

PUNTUACIÓN: MIL QUINIENTOS MILLONES TREINTA Y CUATRO

No hay forma de que salgas jodido con mis recomendaciones… en un mundo lleno de películas de Dragon Ball Z, secuelas de Twilight y adaptaciones del Padrino para Xbox 360, este tipo de productos es lo que nos hace falta. Son obras modestas, pero grandes: no han venido al mundo para intentar impresionarte, pero sí para dar su mejor esfuerzo: Resident Evil 5 y Punisher: War Zone son el complemento para un fin de semana perfecto. Dales una oportunidad… no te arrepentirás.